Participan 100 productores en el evento convocado por la Asociación Ganadera Local
MARÍA RODRÍGUEZ
LA PRENSA
SABINAS, COAHUILA.- Con la participación de cerca de 100 productores, la Asociación Ganadera Local de Sabinas dio inicio este domingo a la 44ª edición del tradicional Concurso del Becerro Gordo, un evento que genera una derrama económica superior a los 3 millones de pesos y que ha sido denominado la “escuela de la carne” por la formación que ofrece a los ganaderos y sus familias.
Alfonso Ernesto Ramos Boone, presidente de la Asociación, explicó que la convocatoria se lanzó previamente con un costo de inscripción de 1,300 pesos por participante y destacó la importancia de este certamen como un pilar de la tradición ganadera en la región. A pesar de los retos que enfrenta el sector, señaló, los productores mantienen un ánimo positivo y buscan consolidar un evento que llegará a su etapa final en septiembre, cuando los becerros sean presentados en la pista para su calificación.
Durante el registro, cada animal es pesado, revisado y sometido a un estricto protocolo sanitario que incluye vacunas, vitaminas y desparasitantes, además de la colocación de un arete de identificación. Tras este proceso, inicia la etapa de engorda, que se prolonga por 175 días, durante los cuales los productores mantienen contacto constante con el comité del concurso para supervisar la salud y desarrollo de los becerros, asegurando que cualquier problema sea atendido de inmediato.
Ramos Boone destacó que el certamen beneficia a toda la cadena productiva: veterinarios, proveedores de forraje y alimentos, así como a los manejadores de ganado. Solo en alimentación, cada becerro representa una inversión aproximada de 10,000 pesos. El mayor impacto económico se refleja en la subasta de canales, que en ediciones pasadas ha alcanzado precios competitivos y una derrama superior a los 3 millones de pesos.
Finalmente, el presidente informó que los jueces del concurso serán, como cada año, Gary Parker, Sam Matthew y Charly Cárdenas, quienes aplicarán protocolos rigurosos para evaluar el desarrollo, engorda y calidad genética de los ejemplares, asegurando que los mejores becerros reciban el reconocimiento que merecen.