Viajar a la playa o a pueblos mágicos cercanos a la Ciudad de México puede oscilar entre los 21 mil y 25 mil pesos por cuatro días, mientras que inscribir a un niño a un curso puede ascender hasta los 7 mil pesos por las dos semanas
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
Las vacaciones de Semana Santa y Pascua en México se encarecieron en un 16.5% para las familias mexicanas en comparación con la temporada 2025, según el último sondeo de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
A partir de este viernes 27 de marzo hasta el 13 de abril, millones de estudiantes de niveles preescolar, primaria, secundaria y preparatoria de la mayoría de las entidades del país se encontraran en receso y algunos de ellos usaran los días para viajar o hacer actividades recreativas.
De acuerdo con la ANPEC, un viaje de cuatro días y tres noches a playas o pueblos mágicos cerca de la Ciudad de México, tales como Acapulco, Veracruz, Ixtapan, San Miguel de Allende y Puebla, puede oscilar entre los 21 mil y 25 mil pesos con transporte terrestre, hospedaje y alimentos.
Por su parte, quienes optarán por ir a un balneario gastarán alrededor de 4 mil 250 pesos en entradas, alimentos y transportes, mientras que un picnic en parque público con comida preparada de casa y con algun antojita puede ascender a mil pesos.
Sin embargo, las personas que dedicarán este periodo de receso a quedarse en casa pero hacer actividades como inscribir a sus hijos a campamentos deportivos, culturales o académicas desembolsarán entre mil 800 pesos a 3 mil 500 pesos por menor; podría ascender hasta los 7 mil pesos por las dos semanas.
Asimismo, ir al cine puede costar cerca de mil 600 pesos para una familia de cinco y una salida a una plaza comercial para comer ronda por encima de los mil 200.
“En conjunto, estas opciones, en comparación con el año pasado, registrarán un incremento promedio del 16.5% en sus costos, reflejando la presión inflacionaria sobre el precio de las actividades recreativas y turísticas”, dice el comunicado.
La ANPEC señaló que incluso mantener a los niños en el hogar representa un incremento en los gastos de la familia, con una mayor ingesta de alimentos y encarecimiento de los recibos de agua, luz y gas.
Sin embargo, este periodo vacacional puede favorecer a los pequeños comercios ante una mayor visita a las tienditas y comercios locales.