Desde finales del año pasado, activistas, expertos y afectados han señalado los riesgos de permitir que cualquier persona pueda crear ese tipo de imágenes sin consentimiento
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
Este martes, la compañía de inteligencia artificial OpenAI anunció el cierre de Sora, su app de redes sociales capaz de generar videos cortos que ocasionó temores y quejas porque ofrecía al público en general la posibilidad de hacer deepf*kes realistas y detalladas.
OpenAI, encabezada por Sam Altman, señaló en un comunicado que se estaba “despidiendo de la app de Sora” y que pronto dará a conocer más información sobre cómo preservar el material que los usuarios ya habían creado en la aplicación.
“Lo que hicieron con Sora fue importante, y sabemos que esta noticia es decepcionante“, indicó la compañía, que es también responsable del gran modelo de lenguaje ChatGPT.
Sora fue un intento de OpenAI para captar la atención —y los ingresos publicitarios— que vienen con los videos de formato corto en TikTok, YouTube, Instagram y Facebook, pero encendió las alarmas en Hollywood y en otros sectores.
Quejas y controversias para Sora
Desde la aparición de Sora —que inició en Estados Unidos pero para septiembre de 2025 ya estaba en otros países—, activistas, académicos y expertos expresaron su preocupación ante los riesgos de permitir que la gente sea capaz de crear videos con IA sobre prácticamente cualquier cosa que pueda escribir en una instrucción.
La creciente proliferación de imágenes sin consentimiento y deepf*kes realistas, entre el mar de otros videos menos perjudiciales, les dio la razón.
OpenAI se vio obligada a restringir las creaciones de IA de figuras públicas haciendo cosas disparatadas, pero únicamente después de recibir las críticas de herederos —como los de Michael Jackson, Martin Luther King Jr. y Mister Rogers— y de un sindicato de actores.
Disney, que el año pasado llegó a un acuerdo con OpenAI para llevar a sus personajes a Sora, señaló el martes en un comunicado que respeta “la decisión de OpenAI de salir del negocio de la generación de video y de cambiar sus prioridades hacia otros ámbitos”.
“Agradecemos la colaboración constructiva entre nuestros equipos y lo que aprendimos de ella, y seguiremos interactuando con plataformas de IA para encontrar nuevas formas de llegar a los fans donde quiera que estén, al tiempo que adoptamos de manera responsable nuevas tecnologías que respeten la propiedad intelectual y los derechos de los creadores“, agregó Disney.