Erik Iván Gutiérrez Castro de 17 años y Uriel Sarabia García de 16 fueron vistos con vida por última vez al salir de dos domicilios ubicados en las colonias de El Roble y El Bajío
Por Staff/ Latinus
La Prensa
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa (FGE) reportó la desaparición de dos menores de edad el 3 y 29 de marzo en el municipio de Mazatlán, aunque las denuncias fueron puestas hasta el 1 de abril.
Se trata de Erik Iván Gutiérrez Castro de 17 años el domingo y de Uriel Sarabia García de 16 años a principios del mes.
De acuerdo con la ficha de búsqueda de Erik Iván Gutiérrez Castro, el día de los hechos vestía una playera color verde con rayas blancas, pantalón azul, tenis blancos y una gorra negra.
Según denuncian sus familiares el día 29 de marzo el menor salió de un domicilio ubicado en la localidad El Roble, en Mazatlán, a las 10:00 de la mañana y desde entonces se desconoce su paradero.
Gutierrez Castro tiene una cicatriz en la pantorrilla derecha. Mide 1.71 metros de tez morena clara, delgado, con cabello corto lacío y de color castaño. Sus ojos son chicos de color café oscuro tiene la boca mediana con labios gruesos y una nariz ancha y grande.
Mientras que, Uriel Sarabia García, vestía una playera color negro con rayas café y blanco, un pantalón del mismo color y huaraches de tela blanco con azul.
El reporte apunta a que el 3 de marzo salió de un domicilio ubicado en la localidad de El Bajío, Mazatlán. A una hora no divulgada y desde entonces se desconoce su ubicación.

Para facilitar su reconocimiento, la ficha describe que el menor tiene un tatuaje en el pecho del lado izquierdo con el nombre de “Perla Sulema”. Mide 1.65 metros de altura es de tez morena y delgado. Su cabello es corto lacio de color negro cuyos ojos son grandes y cafés.
Tiene la boca grande con labios gruesos y su nariz es mediana y, chata.

Cabe recordar que el estado de Sinaloa ha presentado un incremento en reportes de personas desaparecidas y asesinadas desde que se desató la disputa interna en el Cártel de Sinaloa.
El pasado 5 de octubre de 2025, el primer caso de la ola, Carlos Emilio Galván, fue visto por última vez con vida en la zona dorada del puerto, desde entonces las autoridades no han podido esclarecer los hechos.