EL PADRE NÉSTOR MARTÍNEZ DIO LA BIENVENIDA A LOS FIELES DESTACANDO EL SIGNIFICADO CENTRAL DE LA FECHA: LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO
Por Iván Villarreal
La Prensa
Con un mensaje centrado en la esperanza, la renovación espiritual y el sentido profundo de la fe cristiana, se celebró la misa del Domingo de Pascua en la Parroquia de Santiago Apóstol, encabezada por el vicario de la Diócesis de Saltillo, Néstor Martínez Campos.
Desde el inicio de la celebración, el sacerdote dio la bienvenida a los fieles destacando el significado central de la fecha: la resurrección de Jesucristo como fundamento de la vida cristiana. “Creer verdaderamente en la Pascua significa cambiar nuestra vida, ser transformados para transformar el mundo con la fuerza suave y valiente de la esperanza”, expresó ante la comunidad reunida.
Durante la liturgia, marcada por cantos de júbilo y la proclamación de la Palabra de Dios, se recordó que la resurrección representa la victoria de la vida sobre la muerte y el cumplimiento de las promesas divinas. En este contexto, se enfatizó que la celebración pascual no es solo un acto conmemorativo, sino un llamado a vivir una fe activa y comprometida.
En su homilía, Martínez Campos subrayó que la resurrección da sentido a la existencia cristiana. “Si el Señor no hubiera resucitado, no tendría sentido que estuviéramos aquí reunidos. Esta es la fiesta de las fiestas, la que llena de alegría nuestro corazón”, afirmó.
Al reflexionar sobre el Evangelio, destacó la figura de María Magdalena como ejemplo de fidelidad y entrega, al ser la primera en acudir al sepulcro y dar testimonio de lo ocurrido. Su experiencia, dijo, refleja el paso del dolor y la incertidumbre hacia la alegría del encuentro con Cristo resucitado.
Asimismo, explicó que los signos encontrados en el sepulcro —los lienzos y el sudario— refuerzan el acontecimiento de la resurrección como un hecho trascendental, que transforma no solo a quienes fueron testigos, sino a todos los creyentes.
El sacerdote exhortó a los fieles a vivir con la certeza de que Cristo está vivo y acompaña cada paso de sus vidas. “Que en ningún momento nos sintamos solos o abandonados, porque el Señor ha resucitado y camina con nosotros”, señaló.
La celebración concluyó en un ambiente de alegría pascual, con un llamado a mantener viva la fe y a ser testigos de la resurrección en la vida cotidiana, llevando esperanza a los demás.
Finalmente, la comunidad parroquial extendió un mensaje de felicitación a los asistentes, deseándoles unas felices Pascuas y reiterando la invitación a continuar participando en las actividades religiosas propias de este tiempo litúrgico.