El integrante del UAE Team ignoró una señal activa que lo obligaba a detenerse en un cruce ferroviario y se salvó de ser descalificado.
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
Tadej Pogacar sumó otro prestigioso título al ganar el domingo el Tour de Flandes para igualar el récord con su tercer triunfo, con una dominante escapada en solitario ante un pelotón de primer nivel, afianzando aún más su lugar en la historia del ciclismo.
Sin embargo, la victoria no estuvo exenta de polémica debido a que a 60 kilómetros de la meta el pelotón se encontró con un cruce ferroviario en activo debido a que las luces parpadeaban, lo cual obligaba a los ciclistas a detenerse por un tema de seguridad estipulado en el reglamento; sin embargo, el pelotón encabezado por Pogacar (UAE Team) decidió no frenar.
💥Polémica en el Tour de Flandes 2026: Pogacar y Evenepoel cruzaron un paso a nivel con señales activas 🚨
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📜 El reglamento contempla descalificación, pero los jueces lo trataron como incidente de carrera y evitaron sanciones. Debate abierto. #RVV #RVV26 pic.twitter.com/vsCV45RkkP
De esta manera, un grupo se quedó parado y otro continuó su marcha, sin penalización alguna para el que a la postre fue el ganador, que incluso pudo ser descalificado, pues el reglamento de la Unión Ciclista Internacional (UCI) contempla sanciones por cruzar un paso con señal activa.
El director de carrera tomó la decisión de obligar al pelotón que encabezaba Pogacar a que esperara a los ciclistas que sí atendieron la señalización y se quedaron parados, pero el incidente no tuvo mayores consecuencias y se reanudó la carrera con normalidad.
Tadej Pogacar is the first rider in history to win FOUR consecutive monuments 🌟🌟🌟🌟 pic.twitter.com/Ob2NY9B0c2
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POGACAR, EL MÁS FUERTE
Pogacar, del equipo UAE Team Emirates-XRG, y su gran rival en las clásicas de un día Mathieu van der Poel (Alpecin-Premier Tech) fueron los más fuertes del grupo. Rodaban juntos al frente tras dejar atrás a todos los demás contendientes a lo largo del extenuante recorrido cuando faltaban unos 18 kilómetros, hasta que el campeón mundial lanzó un ataque en la última ascensión del Oude Kwaremont.
Hace un año, el movimiento de Pogacar en esa misma subida resultó decisivo, pero esta vez Van der Poel no se descolgó de inmediato y logró limitar la diferencia a apenas unos segundos en la cima.
Van der Poel, sin embargo, no pudo cerrar la brecha y Pogacar fue ampliando gradualmente su ventaja, redoblando el esfuerzo en el Paterberg, una subida corta pero brutal de adoquines con pendientes que superan el 20%. Eso fue demasiado para Van der Poel, triple ganador de la carrera, que llegó a la cumbre con 15 segundos de retraso.
Una vez que se dio cuenta de que no lo alcanzarían, el cuatro veces ganador del Tour de Francia aflojó, levantó los brazos en señal de triunfo y golpeó el aire al cruzar la meta con 34 segundos de ventaja sobre Van der Poel.
Medio pelotón se queda parado por un paso a nivel, la otra mitad sigue adelante…
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y el coche de carrera abronca a los que no han parado en las barreras, entre ellos Pogacar, que con el reglamento en la mano podría ser descalificado.
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“Fue realmente una carrera loca hoy”, dijo Pogacar. “Fue súper dura y luego un poco un juego de espera”.
En su debut en el Tour de Flandes, Remco Evenepoel (Red Bull-Bora-Hansgrohe) terminó tercero a un minuto y 11 segundos del líder por delante de Wout Van Aert (Visma-Lease a Bike).
Pogacar y Van der Poel fueron rodeados por fotógrafos y se abrazaron afectuosamente tras la llegada.
La corredora de FDJ Suez Demi Vollering ganó la carrera femenina por primera vez. Al igual que Pogacar, atacó en el Oude Kwaremont y terminó 42 segundos por delante de la campeona del Tour de Francia Pauline Ferrand-Prévot. Puck Pieterse completó el podio.
También conocido como De Ronde, el Tour de Flandes es una de las carreras de un día más exigentes del ciclismo y se disputó por primera vez en 1913. El recorrido de este año, de 278 kilómetros (172,7 millas), incluyó 16 subidas cortas pero castigadoras y varios tramos de adoquines.
La carrera es parte de un las “Monumentales” del ciclismo —las cinco pruebas de un día más prestigiosas del deporte— junto con la Milán-San Remo, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja y el Giro de Lombardía.
Pogacar se impuso en Milán-San Remo por primera vez a comienzos de este año y podría ganar los cinco esta temporada. La única Monumental que le falta en su impresionante vitrina de trofeos es París-Roubaix, que se disputa el próximo fin de semana.
Pogacar ha ganado las tres carreras en las que compitió este año, al adjudicarse también la Strade Bianche el mes pasado.
“No corro demasiado; cuando corro hay presión por ganar”, dijo Pogacar. “Hasta ahora, todo me salió perfecto. No puedo estar más que feliz; la próxima semana en Roubaix intentaré disfrutar de los adoquines”.