Llega frente frío con granizo y apagones Tormentas sacuden la Región Carbonífera
El fenómeno impactó con mayor fuerza a Nueva Rosita, Sabinas, Villa de Agujita y Juárez
María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA.– La llegada de un nuevo sistema frontal encendió las alertas en la Región Carbonífera tras desatar tormentas eléctricas, ráfagas de viento y caída de granizo que sorprendieron a miles de habitantes durante la noche del jueves.
El fenómeno impactó con mayor fuerza a Nueva Rosita, Sabinas, Villa de Agujita y Juárez, donde se registraron encharcamientos considerables en avenidas principales, así como apagones parciales que, aunque no afectaron el suministro de agua potable, generaron incertidumbre entre la población.
De acuerdo con el experto en clima Mundo Zamorano, la celda de tormenta fue detectada desde la serranía del Burro, avanzando rápidamente hacia la región acompañada de fuertes vientos y granizo de baja intensidad. “Fue un sistema bien definido que logró acumular humedad suficiente para generar precipitaciones importantes”, explicó.
En Sabinas, las lluvias superaron la pulgada, provocando inundaciones en la zona comercial, así como en las villas de Agujita y Cloete. A pesar de la intensidad del fenómeno, no se reportaron daños materiales graves ni personas lesionadas.
Por su parte, el cazador de tormentas Tony Rendón documentó ráfagas de viento de entre 35 y 45 kilómetros por hora, además de un descenso notable en la temperatura, que se mantuvo alrededor de los 20 grados centígrados durante la noche.
El frente frío no solo dejó estragos momentáneos, sino que también marcará las condiciones climáticas de los próximos días. Se prevé que las temperaturas no superen los 30 grados como máxima, mientras que las mínimas descenderán hasta los 12 grados centígrados, especialmente durante las mañanas y noches.
Autoridades y especialistas advierten que el clima inestable continuará, ya que para miércoles y jueves se pronostican nuevas lluvias acompañadas de tormentas eléctricas, con alta probabilidad de granizo y vientos intensos.
La Región Carbonífera se mantiene bajo vigilancia ante la evolución de este sistema, que podría volver a poner a prueba la infraestructura urbana y la capacidad de respuesta de las autoridades.