Por: José Villasáez
La Prensa
Tras verse afectado por una sequía extrema, el Municipio de Anáhuac tuvo al fin un respiro por partida doble.
Durante el fin de semana registró lluvias intensas y el almacenamiento de la Laguna Salinillas se duplicó gracias al trasvase de la Venustiano Carranza, en Coahuila.
La Salinillas amaneció ayer con un llenado del 66 por ciento, con 11.4 millones de metros cúbicos, luego de que antes del trasvase alcanzaba sólo un 29.6 por ciento, con 5.6 millones de metros cúbicos.
El embalse que abastece de agua potable y para riego a los habitantes y productores de Anáhuac, seguía ayer recibiendo agua de la Venustiano Carranza.
Pero el municipio al norte de Nuevo León también resultó beneficiado por las lluvias recientes.
Entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, en Anáhuac se registró un promedio acumulado de lluvias de casi 60 milímetros, consideradas como intensas, de acuerdo con la estación meteorológica de la Conagua en la propia Presa Salinillas.
Poco antes de las precipitaciones, el Municipio exhortó a los habitantes y visitantes a considerar no acudir de paseo a la Salinillas, para evitar riesgos.
Al 15 de marzo pasado, de acuerdo con el Monitor de Sequía de la Conagua, Anáhuac se mantenía como el municipio más castigado por la falta de lluvias, al ligar otra quincena con sequía extrema.
Las recientes lluvias y el trasvase le significaron un respiro a ese municipio ante la sequía que afecta a varios municipios rurales.