SE ENCONTRABA PRESO EN EL CEFERESO DE MESILLAS
Pedro “N”, alias “El Chaparro”, cumplía una condena de 60 años; su banda, “Los Colmenos”, mutilaba a sus víctimas en el Estado de México
Por: José Hernández
LA PRENSA
RAMOS ARIZPE, COAHUILA. – Un interno del Centro Federal de Reinserción Social (CEFERESO) No. 18, quien ya purgaba una condena de 60 años de prisión tras ser juzgado por secuestro y delincuencia organizada, fue localizado sin vida la tarde del domingo al interior de su celda en el ejido Mesillas.
El hallazgo se registró durante un recorrido de vigilancia de rutina, cuando personal de custodia ingresó a la celda 0720 y encontró al sentenciado suspendido, en lo que se presume fue un acto autoinfligido para terminar con su vida.
De acuerdo con información oficial, el fallecido fue identificado como Pedro Cornejo Silva, de 54 años, originario de Nezahualcóyotl y conocido bajo el alias de “El Chaparro”. Su situación jurídica ya estaba definida bajo la causa penal 114/2001, que incluía delitos graves como secuestro, delincuencia organizada y portación de armas de uso exclusivo del Ejército.
La encargada del área jurídica del centro penitenciario, Araceli Martínez Nava, informó que tras el reporte inicial se solicitó la presencia de los servicios médicos del penal, quienes confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales al momento de la revisión.
Por su parte, un compañero de celda identificado como William Morales Benítez, declaró ante las autoridades que, tras ingerir sus alimentos, se quedó dormido y, al despertar, descubrió a su compañero suspendido, por lo que solicitó auxilio a los guardias de inmediato.
HISTORIAL DE EXTREMA VIOLENCIA
“El Chaparro” contaba con un oscuro historial criminal que culminó con su detención en octubre de 2001 en el municipio de Chalco, Estado de México. Se acreditó su pertenencia a la organización criminal “Los Colmenos”, una banda dedicada al secuestro que operaba con extrema crueldad.
Según las investigaciones que derivaron en su condena, la agrupación mutilaba los dedos de sus víctimas como método de presión para aterrorizar a las familias y exigir cuantiosos pagos por el rescate.
Elementos de la Fiscalía General del Estado acudieron al complejo federal para realizar el levantamiento de indicios y trasladar el cuerpo al Servicio Médico Forense, donde se le practicará la necropsia de ley para confirmar las causas del deceso y deslindar responsabilidades.