Celebran “Desayuno Espiritual con María” en el salón Venecia, con la presencia del sacerdote Christian Figueroa
Por Iván Villarreal
La Prensa
Una mañana mágica vivió este sábado la comunidad católica de Monclova durante el encuentro con la cantante Lupita Aguilar, en el llamado “Desayuno Espiritual con María”, quien regresó a la ciudad para cumplir la promesa que hizo hace un año tras ganar el premio a Mejor Cantante Femenina en Español en los Catholic Music Awards.
La artista, visiblemente emocionada, expresó su gratitud ante cientos de fieles reunidos en el desayuno organizado por la Parroquia San Antonio de Padua. “Esta visita es una promesa que debía cumplir desde el año pasado. Estuve aquí y dije que si ganaba el Grammy a mejor cantante femenino en español en los Music Awards, vendría a agradecer a todo el pueblo de Monclova… y así fue, aquí estoy”, compartió.
El recibimiento fue cálido y lleno de cariño. “Es una gracia de Dios sentir tanto amor, tanto cariño y tanta fe en el pueblo de Monclova”, aseguró Aguilar, quien recordó que desde el viernes por la tarde ofreció un concierto en la Parroquia de Santiago Apóstol, al lado del templo, donde una multitud se congregó para escuchar sus alabanzas.
Una experiencia que fortalece la fe
Durante su mensaje, Lupita Aguilar invitó a los presentes a no desanimarse ante las dificultades de la vida. “Dios está con ustedes. Dios nos ama y, aunque caminemos en medio de la tormenta, en la tempestad o en la oscuridad, nunca estamos solos. Dios viene a nuestro lado”, dijo con voz firme y emotiva.
También dirigió palabras de aliento a la comunidad: “Monclova es un pueblo muy amado por Dios. Sigan adelante. Dios y la Santísima Virgen María los aman mucho”.
Agradecimientos y clausura emotiva
Lupita Aguilar agradeció especialmente al padre Christian Figueroa Martínez y a todos los organizadores del evento, así como a Lupita Regalado y su equipo, a Rosy y su familia, al Grupo Continental y al Salón Venecia por facilitar el espacio para el encuentro. “Gracias por dar testimonio de fe y por fortalecernos en el amor a nuestra Madre Santísima”, dijo.
Al finalizar su intervención, la parroquia procedió a la bendición de objetos religiosos —medallas de San Benito, veladoras y crucifijos— que los asistentes llevaron consigo. El padre Christian Figueroa impartió la bendición trinitaria sobre los fieles y sus intenciones.
El momento culminante llegó con la interpretación colectiva de la canción mariana “María, mírame”, que todos cantaron con entusiasmo. “María, mírame… si tú me miras, Él también me mirará. Madre mía, mírame, de la mano llévame, muy cerca de Él me quiero quedar”, corearon los presentes, cerrando así una mañana llena de alabanza y devoción.
Con este encuentro, Lupita Aguilar no solo cumplió su promesa, sino que dejó un mensaje claro de esperanza y fe viva en Monclova: aunque vengan tormentas, Dios y María Santísima caminan siempre al lado de su pueblo.
La comunidad ya espera con cariño la próxima visita de la cantante que, con su voz y testimonio, sigue sembrando fe a través de su música.