NIEBLA Y VELOCIDAD DESATAN TRAGEDIAS EN LA VÍA FEDERAL
Desde el infierno en la “Curva de los Monos” en Galeana hasta el choque de un doble remolque en La Carbonera; racha de 4 accidentes deja pérdidas millonarias y filas de pesadilla
Por: Roberto Hernández
LA PRENSA
ARTEAGA, COAHUILA, GALEANA, NUEVO LEÓN.— Una escena dantesca se registró la tarde de este domingo en la carretera federal 57, donde el fuego y el hierro retorcido se apoderaron del asfalto. Un camión tipo Torton fue reducido a cenizas tras una aparatosa volcadura que, además de dejar daños materiales totales, desató el caos vial en uno de los puntos más críticos de la comunicación terrestre del norte del país.
El reloj marcaba aproximadamente las 18:20 horas cuando la alerta se encendió en el municipio de Galeana. De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades, la pesada unidad circulaba con dirección al norte del estado cuando, al adentrarse en el tramo de Puerto México, el destino alcanzó al operador.
Fue justo en el kilómetro 197, en la zona de alta peligrosidad conocida como la “Curva de los Monos”, donde el conductor perdió el control del volante.
El camión derrapó violentamente hasta volcar, lo que provocó una chispa que, en cuestión de segundos, encendió el combustible y convirtió la cabina en una pira funeraria de metal.
CAOS EN LA ARTERIA FEDERAL
Columnas de humo negro se elevaron sobre la sierra, siendo visibles desde varios kilómetros a la redonda. El siniestro no solo consumió la unidad, sino que obligó al cierre parcial de la circulación, generando filas kilométricas que pusieron a prueba la paciencia de cientos de transportistas y familias que regresaban de su jornada dominical.
A pesar de la magnitud del incendio y lo aparatoso del accidente, los servicios de emergencia de Galeana acudieron de inmediato para atender al operador y abanderar la zona. Las autoridades federales trabajaron bajo la presión de una vía colapsada, mientras el pavimento de la 57 permanecía sitiado por los restos calcinados de la unidad.
Hasta el cierre de esta edición, las grúas realizaban maniobras extremas para retirar la chatarra, mientras la Guardia Nacional advertía sobre el riesgo latente en esta curva, que una vez más, demuestra ser una de las más implacables del trayecto nacional.
MAÑANA DE COLISIONES EN “LA CARBONERA”
La racha de accidentes comenzó desde temprana hora en el tramo de la autopista Carbonera-Ojo de Agua. Las autoridades de la Guardia Nacional (GN) División Caminos reportaron que la nula visibilidad, producto de la niebla, fue el factor común en tres percances registrados en un radio de apenas dos kilómetros.
El choque más destructivo ocurrió en el kilómetro 12, a escasos 500 metros de la caseta de peaje. Un tractocamión de doble remolque, que circulaba a exceso de velocidad en dirección de sur a norte, derrapó violentamente. La pesada unidad se proyectó contra los muros centrales de concreto, moviendo las pesadas estructuras de su eje y provocando un “descuadre” del segundo remolque, lo que bloqueó totalmente los carriles de circulación.
CARAMBOLAS POR ALCANCE EN EL KM 10
Mientras las grúas maniobraban en la caseta, otros dos accidentes por alcance se registraron de manera simultánea en el kilómetro 10. En estos hechos, vehículos particulares y de carga colisionaron debido a que los conductores no pudieron reaccionar a tiempo ante el frenado repentino de las unidades que les antecedían, imposibilitados por la densa bruma que cubría la carpeta asfáltica.
LLAMADO A LA PRECAUCIÓN
Elementos de la Guardia Nacional y brigadas de rescate permanecieron en los distintos puntos para abanderar las zonas y evitar nuevas tragedias. Aunque las pérdidas materiales son millonarias y aún no han sido cuantificadas en su totalidad, el saldo humano se mantiene en blanco, con lesionados leves que no requirieron hospitalización de urgencia.
Las autoridades advierten que las condiciones climatológicas adversas en la zona de “Los Chorros” y la zona serrana de Arteaga persistirán, por lo que instan a los conductores a reducir la velocidad y encender las luces de emergencia al cruzar por estos tramos de alta peligrosidad.