Monseñor Hilario González García, destacó que la fe en Cristo resucitado debe traducirse en un compromiso real con la comunidad y el fin de las actitudes egoístas
Por: Rocío Ledezma
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA. – El obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González García, destacó este domingo que la resurrección de Jesucristo es un llamado a vivir con esperanza, compromiso y renovación espiritual durante el tiempo de Pascua.
Durante la celebración eucarística, el prelado subrayó que la presencia de Cristo resucitado continúa animando a los creyentes a fortalecer su fe y a asumir con generosidad su vida cristiana. “Nos encontramos con Él cada día y eso renueva nuestro espíritu y entusiasmo”, expresó.
Al reflexionar sobre el pasaje de los Hechos de los Apóstoles, recordó que Jesús fue acreditado por Dios mediante signos y milagros, y que, aunque fue entregado a la muerte, resucitó para mostrar el camino de la vida. En ese sentido, invitó a los fieles a ser testigos de esta resurrección y a compartir el mensaje de salvación con el mundo.
El obispo señaló que, gracias a este acontecimiento, los creyentes no están destinados a la muerte definitiva, sino a una vida plena en la gracia divina. Asimismo, exhortó a vivir con confianza en Dios, reconociéndolo como refugio y guía, tal como lo expresa el salmo: “Enséñanos, Señor, el camino de la vida”.
En su mensaje, también enfatizó el cambio que implica la fe en Cristo resucitado. Indicó que los fieles han sido llamados a dejar atrás actitudes egoístas y a vivir conforme al mandamiento del amor, produciendo frutos de justicia y paz.
Al referirse al Evangelio de Evangelio de Lucas, que narra el encuentro de los discípulos con Jesús en el camino a Emaús, explicó que esta escena refleja cómo, incluso en medio de la tristeza, la duda o la decepción, Cristo se hace presente en la vida cotidiana.
“Jesús camina con nosotros, ilumina nuestra mente y enciende nuevamente el corazón”, afirmó, al invitar a los asistentes a reconocer su presencia especialmente en la Eucaristía.
Finalmente, el obispo hizo un llamado a pedir a Cristo que dé sentido a la vida y fortalezca la fe, para continuar con renovado impulso el camino de salvación.