Irasema Sánchez dedicó su intervención a su madre, en la presentación del libro “Invisibles Somos , apuntes para una bibliografía del estado de Coahuila”
Oscar Ballesteros
LA PRENSA
ARTEAGA, COAHUILA.– La presentación del libro “Invisibles Somos, apuntes para una bibliografía del estado de Coahuila” se convirtió en un espacio de memoria, reflexión y rescate cultural durante su exposición en la Feria del Libro, donde autores participantes compartieron el trasfondo de sus textos y la urgencia de preservar la palabra escrita.
Uno de los testimonios más emotivos fue el de Irasema Sánchez de la Fuente, originaria de Monclova, quien dedicó su participación a rendir homenaje a su madre, la escritora y compositora Lilia de la Fuente, figura reconocida en el ámbito cultural coahuilense.
Su intervención quedó plasmada en un capítulo elaborado cuando su madre aún vivía, lo que le otorga un valor especial al texto, que hoy funciona como tributo póstumo. En él, rescata no solo su obra poética, sino también su legado musical, con composiciones dedicadas a diversas regiones del estado.
Dentro del libro, Irasema eligió dos poemas representativos: uno de carácter social, escrito en Estados Unidos en un contexto de discriminación racial, y otro profundamente humano, que retrata la espera interminable de una madre cuyo hijo emigró en busca del llamado “sueño americano” sin regresar.
“Es una manera de mantenerla viva en la memoria colectiva”, expresó, al destacar la carga emocional y social de los textos seleccionados.

UN LLAMADO A VOLVER AL LIBRO IMPRESO
Durante la presentación, los autores coincidieron en un punto clave: la necesidad de regresar a la lectura tradicional. A pesar de que la obra puede descargarse en formato digital, hicieron énfasis en la importancia de los libros físicos.
“El libro impreso tiene una cercanía distinta, un aroma, una experiencia que no se puede sustituir”, señalaron, al invitar a las nuevas generaciones a retomar el hábito de leer desde lo tangible.
ESCRITURA, MEMORIA Y RIESGO DE OLVIDO
Otra de las participaciones abordó la preocupación por la pérdida de obras literarias locales. Se mencionó el caso del poeta coahuilense Fray Jerónimo Verdusco, cuya producción, a pesar de su valor, ha quedado prácticamente fuera de circulación.
Autores señalaron que muchas obras desaparecen por falta de reediciones o por problemas legales relacionados con derechos de autor, lo que representa un riesgo para la memoria cultural del estado.
JÓVENES Y LECTURA: EL RETO EN TIEMPOS DIGITALES
Uno de los mensajes más contundentes fue dirigido a las nuevas generaciones: para escribir, primero hay que leer.
Se advirtió que el uso excesivo de herramientas digitales y la inmediatez de la información están debilitando el hábito de la lectura profunda, lo que impacta directamente en la formación de futuros escritores.
“Mientras no se fomente la lectura desde la base, será difícil desarrollar la escritura”, se señaló, reconociendo también el esfuerzo de docentes que continúan impulsando esta práctica en las aulas.
DOCUMENTAN LITERATURA COAHUILENSE
Por su parte, el coordinador del libro, Horacio Cárdenas Sardoni, explicó que la obra surge a partir de una convocatoria lanzada hace tres años con el objetivo de comenzar a documentar qué se ha escrito en Coahuila, quién lo escribe y cómo se difunde.
