El presidente recibió en la Casa Blanca a la tripulación de Artemis II, misión que rodeará la Luna
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el miércoles que cree que la NASA tiene «buenas posibilidades» de llevar a astronautas a la superficie de la Luna antes de que acabe su mandato, a principios de 2029.
Cuando se le preguntó si creía que la agencia espacial estadounidense lograría ese objetivo antes de que finalice su segundo periodo Trump respondió: «No nos gusta afirmarlo con certeza», pero «creo que tenemos buenas posibilidades».
El mandatario recibió este miércoles en el Despacho Oval a los cuatro astronautas de la misión Artemis II, la primera en volar alrededor de la Luna en más de medio siglo.
Estados Unidos tiene como objetivo alunizar en 2028. Sin embargo, los expertos tienen dudas de que SpaceX y Blue Origin tengan desarrollados para entonces los módulos de alunizaje.
China sigue adelante con su propio proyecto, con el objetivo de llevar una misión tripulada a la superficie lunar en 2030.
Trump preguntó el miércoles en tono jocoso: «¿Se le permite a un presidente participar en una de estas misiones?».
«Podemos ponernos a trabajar en ello, señor presidente», respondió el jefe interino de la NASA, Jared Isaacman.
La nueva carrera espacial ya comenzó
El interés de Estados Unidos por regresar a la Luna responde menos a la nostalgia del programa Apolo y más a una estrategia geopolítica, tecnológica y económica. Washington considera que establecer presencia sostenida en la superficie lunar permitirá asegurar liderazgo científico frente a China, desarrollar nuevas capacidades industriales en el espacio y preparar futuras misiones de larga duración.
La NASA y el Pentágono ven además a la Luna como un punto clave para probar comunicaciones, navegación y extracción de recursos como hielo de agua, esencial para producir combustible y sostener bases permanentes.
La presión aumentó luego de que China aceleró su propio calendario espacial con el objetivo declarado de enviar astronautas a la Luna antes de 2030. Pekín ya opera su estación espacial Tiangong y ha logrado avances con sondas robóticas lunares, lo que en Washington es interpretado como una competencia directa por influencia estratégica en el espacio.
POR: EXCELSIOR