Autoridades reconocieron omisiones en el caso de Julio César Cervantes Cabañas, un hombre con discapacidad desaparecido en 2021 y cuyo cuerpo estuvo 11 meses en el forense sin ser identificado
Por Iván Mejía/Excelsior
La Prensa
MÉXICO.- La Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México ofreció una disculpa pública por las omisiones y falta de actuación en el caso de la desaparición de Julio César Cervantes Cabañas, una persona con discapacidad que fue vista por última vez el 20 de septiembre de 2021 en la alcaldía Álvaro Obregón.
De acuerdo con la institución, el cuerpo de la víctima permaneció en el Instituto de Ciencias Forenses sin ser identificado por las autoridades correspondientes y posteriormente fue donado a una institución académica, lo que evidenció graves fallas en los procesos de búsqueda e identificación.
La disculpa pública se realizó en cumplimiento de la recomendación 09/2025. En ausencia de la fiscal capitalina, Bertha Alcalde Luján, el mensaje fue emitido por Omar Guadalupe Lozano, coordinador general Jurídico y de Derechos Humanos, quien reconoció que existieron deficiencias institucionales que vulneraron los derechos de la familia.
El funcionario admitió que las omisiones impidieron vincular oportunamente el hallazgo del cuerpo con la carpeta de investigación por desaparición, lo que afectó el derecho de los familiares a la información, a la búsqueda y al acceso a la justicia.
“Sabemos que ninguna disculpa puede reparar por completo el dolor vivido, ni revertir las consecuencias de lo ocurrido. Ninguna palabra basta frente a la pérdida y al sufrimiento”, expresó.
Durante el acto, Laura Cabañas, madre de Julio César, señaló que su hijo fue víctima de dos desapariciones: la primera, al momento de no ser localizado, y una segunda de carácter administrativo, al no ser informados durante 11 meses de que su cuerpo se encontraba en el Incifo.
La mujer subrayó que este caso puso en evidencia la falta de comunicación y coordinación interna dentro de la Fiscalía, lo que derivó en una cadena de errores que profundizaron el daño a la familia.
Excélsior publicó la historia de Julio César, en noviembre de 2024. En aquella edición se indicó que su cadáver cadáver había sido donado por las autoridades tras estar 10 meses en la fosa común sin ser identificado.
Autoridades ministeriales revelaron a Excélsior que la causa de muerte del hombre de 48 años fue por inanición.
En esa misma publicación se señaló que el caso de Julio no es el único, pues en 8 años colectivos dedicados a la búsqueda de personas desaparecidas y al apoyo de personas en situación vulnerable han recuperado 73 cuerpos que estaban sin identificar en el Incifo.