Padres de dos jóvenes que se encuentran bajo investigación, le piden al Pastor Valentín Bustos que se ponga la mano en el corazón
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Entre la preocupación y el sentimiento de abandono, padres de internos del centro de rehabilitación “Fe, Esperanza y Amor” alzaron la voz para pedir al pastor Valentín Bustos que “se ponga la mano en el corazón”, luego de que sus hijos fueran detenidos tras el homicidio de Manuel Neftalí Lira Ruiz uno de los anexados.
Los familiares aseguraron que llegaron a ese lugar con la esperanza de que sus hijos pudieran rehabilitarse, pero hoy enfrentan una situación completamente distinta, marcada por procesos legales y la falta de apoyo por parte de quienes dirigían el anexo.
Jorge Escobedo Medellín, padre de Francisco Reynaldo, de 35 años de edad, explicó que su hijo tenía apenas tres semanas de haber ingresado al centro cuando ocurrieron los hechos, lo que —dijo— los mantiene en incertidumbre sobre su situación.
Señaló que, pese a la difícil circunstancia, ni el pastor Valentín Bustos ni algún encargado del lugar se han acercado a brindar respaldo emocional o asesoría legal a las familias, lo que ha incrementado su angustia.
“Nosotros confiamos en ese lugar para que ayudaran a nuestros hijos, y ahora estamos solos enfrentando esto; que se ponga la mano en el corazón y nos apoye”, expresó.
Por su parte, Elfer Flores, madre de José Antonio —empleado y ex interno del anexo—, aseguró que su hijo es inocente y que no se encontraba en el lugar al momento en que ocurrieron los hechos.
Relató que su hijo laboraba como guardia y que la noche previa permaneció en su domicilio, siendo hasta la mañana siguiente cuando recibió una llamada para presentarse a trabajar, sin conocer lo sucedido.
“Él estaba en casa cuando pasó todo, se fue a trabajar sin saber nada y ahora está detenido, no nos han dicho claramente de qué lo acusan”, manifestó.
Reconoció que, como fiel creyente en la religión que pregonaba el Pastor Valentín Bustos confió en su palabra, sin embargo, ante estos lamentables hechos ocurrido tiene una versión completamente diferente a la persona religiosa que ella conoció.
Manifestaron ambos padres de familia que, nadie de los encargados y mucho menos la familia del pastor se han acerado a ellos para ofrecer apoyo emocional o legal.