Esmeralda Costilla se convirtió en madre de un niño neurodivergente, empezó a tocar puertas y fundó ATEAMS Región Centro
Por Iván Villarreal
La Prensa
Con motivo del Día de las Madres, Esmeralda Costilla, fundadora de ATEAMS en la región centro de Coahuila, compartió la experiencia que transformó su vida y que la llevó a crear un proyecto de apoyo para familias con niños neurodivergentes, luego del diagnóstico de su hijo Matías durante la pandemia.
Esmeralda recordó que el proceso comenzó en uno de los momentos más complicados, cuando las opciones de atención eran limitadas y las familias enfrentaban el aislamiento derivado de la contingencia sanitaria.
“Cuando tú te das cuenta que pasa algo en tu hijo, no te puedes limitar a decir voy a esperar a que haya un centro abierto o a que alguien lo pueda trabajar. Nosotros recibimos el diagnóstico en plena pandemia y decidimos empezar a buscar puertas y personas que nos pudieran apoyar”, expresó.
Comentó que lo que inició como una búsqueda personal terminó convirtiéndose en un proyecto que hoy brinda acompañamiento a otras familias gracias al apoyo de madres y especialistas que se fueron sumando en el camino.
“Como mamá puedes quedarte con inquietudes y nervios, pero no puedes quedarte sin hacer nada para ayudar a la evolución de tu hijo”, señaló.
Durante la entrevista, reconoció que ser madre de un niño con necesidades especiales representa un trabajo constante y para toda la vida, donde la red de apoyo familiar juega un papel fundamental.
“Aquí uno tiene que ver qué necesita tu hijo y trabajar. Es un esfuerzo constante. Ver que tu hijo avanza o logra cosas que antes no lograba se festeja en grande, porque sabemos cuánto costó llegar ahí”, mencionó.
Esmeralda aseguró que convertirse en mamá representó uno de los mayores sueños de su vida y una experiencia que la impulsa diariamente a ser mejor persona.
“Luché mucho por ser mamá. Disfrutar a mi hijo, estar con él y verlo cumplir sus sueños no tiene palabras. También me exige ser mejor persona porque él está al pendiente de todo lo que hago y nosotros somos su ejemplo”, expresó.
Al hablar sobre sus deseos para futuros 10 de mayo, la fundadora de A-Teams hizo un llamado a la empatía hacia las madres que viven situaciones similares, especialmente en espacios públicos y sociales donde muchas veces los menores son excluidos o incomprendidos.
“Es bien difícil como mamá cerrar los ojos y no ver cuando hacen a un lado a tu hijo o no lo invitan. Muchas veces prefieres retirarte. Por eso yo no puedo pedir otra cosa que no sea empatía”, dijo.
Añadió que muchas madres enfrentan momentos dolorosos al sentirse juzgadas cuando sus hijos atraviesan crisis emocionales o conductuales.
“Si yo lo vivo, cuántas mamás no lo vivimos. Hay veces que te tienes que salir de una fiesta porque tu hijo está alterado y la gente lo ve mal. La empatía debería trabajarse en todas las situaciones”, comentó.
Sobre Matías, su hijo de nueve años, Esmeralda expresó que su mayor sueño es verlo crecer como una persona autónoma, segura y feliz.
“Mi sueño es verlo autónomo, definido, centrado y disfrutando sus sueños. Sé que vamos avanzando, aunque todos los días son un esfuerzo constante”, afirmó.
También reconoció la inspiración que ha encontrado en otras madres y en mujeres que han sido ejemplo de fortaleza durante su proceso, especialmente en su propia madre, María de la Luz Liñán.
“Mi mamá me enseñó a no rendirme y a ser fuerte. También he conocido mamás admirables que nunca dejan de luchar por sus hijos”, señaló.
Finalmente, al hablar sobre el significado de los regalos en el Día de las Madres, Esmeralda aseguró que el mejor obsequio no es material, sino el tiempo compartido.
“El mejor regalo de un hijo es el estar. El compartir una tarde, un café, un momento de tranquilidad. Regalas momentos y episodios más que algo material”, concluyó.