Se solicita mantener estricta vigilancia climática en los ranchos ante la falta de forraje
Por: María Rodríguez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAH. – Los productores ganaderos del ejido Nueva Rosita se encuentran en máxima alerta ante un panorama crítico que amenaza su patrimonio: la persistente sequía que azota a la Región Carbonífera y la latente llegada del gusano barrenador a Coahuila.
La falta de lluvias constantes ha comenzado a causar graves estragos en la zona rural, donde la escasez de agua y alimento para los animales ya se traduce en severas pérdidas económicas para la industria ganadera local.
El productor campesino Armando González Ojeda informó que, si bien en días pasados se registró una precipitación de aproximadamente una pulgada de lluvia que trajo un breve alivio al campo, este volumen resultó insuficiente para mitigar los efectos de la sequía.
Aunque el termómetro aún no alcanza los niveles más extremos del año, la tierra permanece seca, con pastizales escasos y mantos acuíferos que apenas lograron una mínima recarga. Los criadores temen que, de continuar así, no lograrán sortear la temporada de la Canícula sin registrar una alta mortandad en hatos bovinos y caprinos.
«La sequía no da tregua en la región y no podemos bajar la guardia. El clima es extremo y todo puede pasar», advirtió González Ojeda, reflejando la incertidumbre que impera entre los productores.
A la crisis climática se suma una alerta sanitaria de escala estatal. La posible presencia del gusano barrenador, una plaga transmitida por la larva de una mosca que afecta gravemente al ganado, mantiene en vilo a la comunidad rural.
os ganaderos hacen un llamado a mantener la vigilancia epidemiológica en cada rancho, pues un brote de este parásito, sumado a la falta de forraje, podría ser devastador para la economía rural de la zona.