Durante meses vecinos escucharon débiles gritos de auxilio. Detrás de la puerta cerrada encontraron postrada, sin agua ni comida a la mujer de unos 80 años
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Los gritos de auxilio que durante meses se escucharon detrás de una puerta cerrada terminaron por revelar una realidad desgarradora; postrada en una cama, sin agua ni alimentos y rodeada de condiciones insalubres, doña Juanita, una adulta mayor de aproximadamente 80 años de edad, fue encontrada por vecinos de la colonia Tierra y Libertad, en la calle 9.
De acuerdo con los testimonios de las habitantes del sector, la situación permaneció oculta hasta que un incidente ocurrido en el domicilio permitió conocer las condiciones en las que vivía la mujer.
Las vecinas señalaron que con frecuencia escuchaban a la adulta mayor pedir ayuda cuando alguien pasaba por el exterior de la vivienda, pero desconocían la magnitud del problema.
Fue al ingresar al lugar cuando descubrieron un escenario que describieron como alarmante y profundamente doloroso, al encontrar en llanto a la mujer quien clamaba por un vaso de agua.
Las personas que acudieron en su auxilio aseguraron que encontraron a la mujer en evidente estado de abandono recostada en una cama, rodeada de basura, con un pequeño abanico cuando la temperatura era intensa al exterior y entre malos olores en su habitación.
Relataron que, en el domicilio vive un joven de aproximadamente 30 años de edad, junto a su pareja, ambos con problemas de adicción e incluso antecedentes por delitos de robos cometidos en el sector.
Los testigos dudan que el hijo o nuera de la señora se hagan cargo de su atención y cuidado por lo que la situación ha causado indignación y han solicitado la ayuda a las autoridades para que se investigue el caso.
Una de las vecinas narró que al llevarle agua con hielo, la adulta mayor la bebió de inmediato debido a la intensa sed que padecía, mientras agradecía el gesto después de haber permanecido largas horas sin recibir asistencia.
Según los testimonios, doña Juanita enfrenta diversos problemas de salud que agravan su vulnerabilidad: padece diabetes e hipertensión, tiene amputado un pie, presenta movilidad reducida en parte de su cuerpo y además enfrenta serias dificultades visuales.
Debido a estas condiciones, requiere atención permanente para realizar actividades básicas, situación que, de acuerdo con los vecinos, no estaría recibiendo de manera adecuada.
Los habitantes también denunciaron que la vivienda donde permanece la mujer carece de condiciones apropiadas para enfrentar las altas temperaturas o lluvias, debido a que es de lamina el techo y las ventanas están cubiertas con hule.
Indicaron que el inmueble suele permanecer cerrado, con ventanas cubiertas y escasa ventilación, mientras que la adulta mayor permanece sola durante prolongados periodos.
Incluso afirmaron que en algunas ocasiones el domicilio queda asegurado con candado, impidiéndole cualquier posibilidad de solicitar ayuda por sus propios medios.
Conmovidos por la situación, vecinos de la colonia Tierra y Libertad comenzaron a organizarse para llevar alimentos, agua, pañales y otros artículos esenciales a doña Juanita, sin embargo, la actitud de prepotencia y agresivo que es su hijo impidió este apoyo fuera brindado.