Los ajustes en el costo de los combustibles comenzaron el pasado 15 de mayo tras el incremento del petróleo por el bloqueo de la ruta marítima tras el inicio de los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán el pasado 28 de febrero
Por STAFF / LATINUS
La Prensa
La India elevó este lunes por cuarta vez en menos de dos semanas los precios de la gasolina y el diésel, mientras el shock energético provocado por la ofensiva de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz presiona al tercer mayor importador mundial de petróleo.
El último ajuste encareció la gasolina en 2.61 rupias por litro y el diésel en 2.71 rupias, con lo que el litro de gasolina en Nueva Delhi cuesta 102.12 rupias, unos 1.07 dólares, mientras que el diésel se sitúa en 95.20 rupias, alrededor de 0.99 dólares.
La subida rompe en la capital india la barrera simbólica de las 100 rupias por litro de gasolina, después de un largo periodo de precios prácticamente congelados desde abril de 2022, con una reducción de 2 rupias antes de las elecciones generales de 2024.
Las empresas minoristas comenzaron a aplicar ajustes desde el pasado 15 de mayo para contener el deterioro de sus márgenes, presionadas por el alza del crudo y las tensiones en el suministro internacional.
La India importa la mayor parte del petróleo que consume y alrededor de la mitad de ese crudo llega a través del estrecho de Ormuz, una vía vital para el comercio mundial de energía y ahora convertida en uno de los principales focos del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Antes de autorizar estas subidas, el ministro de Petróleo y Gas Natural, Hardeep Singh Puri, insistió en que las empresas estaban asumiendo pérdidas de unos 120 millones de dólares, para evitar trasladar a los consumidores el encarecimiento internacional del crudo.
Los precios del gas natural comprimido (GNC) y del gas licuado de petróleo (GLP), regulados por el gobierno, también han aumentado durante los casi tres meses de guerra.