Los trágicos hechos ocurrieron en el kínder María Helena Janes, donde el pequeño de 6 años jugaba a la hora del recreo
Fabiola Sánchez
LA PRENSA
Un menor de seis años de edad sufrió una aparatosa caída de un columpio durante la hora del recreo en el Jardín de Niños María Helena Janes, accidente que le provocó lesiones de gravedad que horas más tarde cobraron su vida en el Hospital Amparo Pape de Benavides.
La víctima fue identificada como Ian Gael, alumno de tercer grado de preescolar, quien se encontraba conviviendo con sus compañeros en el área de juegos cuando ocurrió el percance.
De acuerdo con los primeros reportes, la estructura del columpio no estaba sujeta al suelo, sólo sobrepuesta. Bajo estas condiciones inseguras y ajeno al riesgo, el pequeño alcanzó mucho vuelto provocando que dicha estructura de acero se inclinara hasta caer completamente sobre el pequeño.
Tras el accidente, personal del plantel comentan solicitó el apoyo de una unidad de atención prehospitalaria al 911; sin embargo, la atención no fue recibida, el menor fue trasladado de urgencia en un vehículo particular al Hospital Amparo Pape de Benavides para recibir atención médica especializada.
A su ingreso, médicos realizaron diversos procedimientos para intentar estabilizarlo; no obstante, las lesiones sufridas resultaron fatales y minutos después se confirmó su fallecimiento.
La noticia causó consternación entre familiares, docentes y alumnos, ya que el pequeño estaba próximo a concluir el ciclo escolar y participar en su ceremonia de graduación de preescolar.
La madre del niño fue notificada de inmediato sobre lo sucedido y acudió apresuradamente al hospital con la esperanza de conocer favorablemente el estado de salud de su hijo, sin embargo, al arribar recibió la devastadora noticia de que Ian Gael había perdido la vida a consecuencia de las heridas sufridas en la caída.
Abuelo exige justicia y denuncia presunta negligencia
Al Jardín de Niños acudió Jesús Gael, abuelo del menor, quien entre lágrimas y evidente molestia exigió una investigación a fondo para esclarecer las circunstancias del accidente.
El familiar señaló que presuntamente existió negligencia por parte del personal responsable de la vigilancia de los alumnos y cuestionó la tardanza con la que se brindó atención al pequeño tras resultar lesionado.
Manifestó que, de acuerdo a los testigos de los hechos cuando su nieto cae al suelo, los docentes solo lo veían sin actuar hasta ver que la ambulancia tardo en llegar fue cuando tomaron la decisión de trasladarlo en un vehículo particular.
Elementos de la Agencia de Investigación Criminal tomaron conocimiento del fallecimiento e iniciaron las diligencias correspondientes.
Los agentes se trasladaron al jardín de niños para inspeccionar el área de juegos donde ocurrió el accidente, donde aún se encontraba la estructura involucrada, además de recabar testimonios y evidencia que permitan determinar las causas del percance y deslindar posibles responsabilidades.