Países miembros habían prometido al menos 7 mil millones de dólares para financiarla
Por Staff/ El Universal
La Prensa
La denominada Junta de Paz creada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para reconstruir Gaza está sumergida en una maraña de problemas legales y su cuenta bancaria dispone de cero dólares, pese a que los países miembros habían prometido al menos 7 mil millones de dólares para financiarla, refirió a la AFP una fuente cercana al caso.
Creada de la nada en enero por Trump, quien se supone debe dirigirla personalmente incluso después de abandonar la Casa Blanca, la Junta no ha recibido ni un solo dólar, indicó la fuente.
El diario Financial Times publicó primero la información de que el fondo de la Junta, administrado por el Banco Mundial (BM) y aprobado por la ONU, «ha recibido cero dólares».
Dicho fondo fue concebido para la fase de reconstrucción y desarrollo, que no ha comenzado aún, apuntó esta fuente a la AFP para explicar por qué la Junta carece de financiamiento.
En lugar de utilizar el fondo, la Junta ha recibido donaciones directamente en una cuenta del banco JPMorgan, declaró un portavoz de la iniciativa al diario Financial Times.
Este mecanismo para reconstruir Gaza, donde Israel y Hamas concluyeron en octubre un alto el fuego bajo presión de Estados Unidos, fue diseñado discrecionalmente por Trump.
Los países de la UE tomaron distancias con este foro, que concede un amplio espacio a socios históricos de Estados Unidos en Medio Oriente, aliados ideológicos de Donald Trump y a pequeños países deseosos de atraer su atención.
Dos presidentes sudamericanos, el argentino Javier Milei y el paraguayo Santiago Peña, apoyaron con entusiasmo la iniciativa de Trump.
Sin embargo, el entusiasmo se diluyó al conocerse que un asiento permanente en la Junta costaba mil millones de dólares, a ser administrados exclusivamente por Trump.
El presidente indonesio Prabowo Subianto descartó por ejemplo que su país pagara el monto exigido.
Las únicas contribuciones financieras que se conocen y se han materializado son los 20 millones de dólares aportados por Emiratos Árabes más otros tres de Marruecos, que han servido para crear la oficina del «alto representante» para la posguerra en Gaza, Nickolay Mladenov, y los salarios de los palestinos miembros del comité tecnocrático creado por la junta para administrar el enclave, indicó el Financial Times.
La Junta de Paz «informará sobre sus finanzas» a su propia junta directiva, integrada por funcionarios del gobierno de Trump y otros asesores, «en el momento que se considere oportuno», añadió la fuente de la iniciativa a la AFP.
Los Emiratos Árabes Unidos concedieron en total 100 millones de dólares para formar una nueva fuerza policial en Gaza, pero los fondos están congelados.
Del mismo modo, el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene comprometidos mil 200 millones de dólares en proyectos para Gaza, pero tampoco han llegado a sus destinatarios.
Representantes del gobierno de Trump han hecho saber al Congreso de Estados Unidos que la junta no va a tener luz verde para utilizar esos fondos estadounidenses hasta tener constancia de que existen suficientes sistemas de control, que aún no existen.
En abril, las Naciones Unidas y la Unión Europea evaluaron en 71 mil 400 millones de dólares (61 mil 300 millones de euros) las necesidades de reconstrucción de los próximos diez años en Gaza, según un estudio realizado junto con el Banco Mundial.