La mujer señaló que antes había liquidado gran parte del préstamo, pero no cesó el hostigamiento
Por Iván Villarreal
Una mujer identificada como Rosa Patricia Flores denunció haber sido víctima de agresiones físicas y verbales presuntamente por parte de empleados de una financiera, luego de presentar retrasos en el pago de un préstamo. Los hechos ocurrieron la noche del martes en el domicilio de su pareja, a donde, según relató, llegaron varias personas vinculadas a la empresa “Financiera Solución”, ubicada en la colonia Colinas de Santiago.
La afectada señaló que desde hace meses había intentado llegar a un acuerdo con la financiera debido a complicaciones económicas que le impidieron continuar cubriendo semanalmente los pagos del crédito. Explicó que la deuda correspondía a seis pagos pendientes de aproximadamente 600 pesos cada uno, y aseguró que previamente ya había liquidado una parte importante del préstamo. Sin embargo, afirmó que comenzó a recibir amenazas y actos de hostigamiento por parte de supuestos cobradores.
De acuerdo con su testimonio, el día de la agresión era seguida por personas relacionadas con la financiera, quienes posteriormente arribaron al domicilio donde se encontraba y comenzaron a exigirle el pago de manera agresiva. Rosa Patricia aseguró que intentó grabar la situación con su celular, pero los presuntos cobradores intentaron quitarle el teléfono y las llaves de su vehículo. Indicó además que fue golpeada en repetidas ocasiones por un hombre al que identificó como empleado de la financiera, mientras otras personas presenciaban la situación.
La mujer afirmó que vecinos del sector solicitaron apoyo policiaco, aunque aseguró que las patrullas nunca llegaron al lugar antes de que los agresores huyeran. Posteriormente acudió por sus propios medios a presentar una denuncia ante las autoridades y buscar atención médica debido a los golpes que presentaba en el rostro y una de sus piernas, la cual resultó inflamada y le dificulta caminar.
Asimismo, denunció que anteriormente había recibido mensajes intimidatorios en grupos de cobranza, donde presuntamente era insultada y amenazada con dañar su vehículo o agredirla físicamente. Finalmente, pidió la intervención de las autoridades correspondientes para investigar los hechos y garantizar su seguridad, señalando que teme por nuevas agresiones.