Es indudable que el fenómeno del cambio climático afecta desde lo individual hasta lo colectivo, teniendo consecuencias “nada halagüeñas” económicas. Ejemplo de ello es la ola de calor que está azorando a Europa.
El mercurio ha subido como nunca en los termómetros europeos, alcanzando hasta los 35 grados Celsius en el Reino Unido, es importante señalar que el promedio de la temperatura para el mes de mayo en ese país son los 18 grados. En España los termómetros han marcado 34 grados centígrados, donde la temperatura durante mayo siempre había oscilado entre los 11 hasta lo 28 grados.
Lo más doloroso de esta ola de calor histórica es sin duda alguna las pérdidas humanas, las cuales suman hasta este momento 75.
Menos dolorosas son las consecuencias económicas que se esperan para el viejo continente, pero al fin consecuencias, como lo es la reducción del crecimiento de su economía entre un 5 y 7 por ciento, en el lustro 2026 – 2030. Según un estudio de Allianz Trade, la cual es una compañía de seguros francesa, cuando los termómetros, en Europa, llegan a los 30oC se atraviesa por un “umbral” de pérdida de productividad, ocasionando un declive en la producción. Pero no sólo eso, además la ola de calor por la cual atraviesan los europeos afecta también la inversión y la recaudación fiscal.
Este mismo estudio señala que a partir de los 30 grados, cada vez que la temperatura sube un grado la productividad cae un 3 por ciento. Y los costos de la energía por cada grado que aumenta la temperatura, pasando el mismo “umbral” se incrementan en 1.2 por ciento.
Sólo entre Francia, España, Italia y Alemania las pérdidas, estimadas, rondan en los 650 mil millones de dólares.
En aquel continente las olas de calor se han multiplicado por 7 desde la década de los 80´s del siglo pasado y desafortunadamente las muertes por este fenómeno se han multiplicado por 5.
Parece que la ola de calor está derritiendo la economía europea, vaporizando la productividad, quemando la inversión, dilatando los precios, encendiendo las alarmas por la baja en el consumo.