«7 de junio: Coahuila no improvisa, Coahuila confirma»
Por Holanda Contreras
El 7 de junio no es un domingo cualquiera. Es Día de la Libertad de Expresión y es día de elecciones para diputados locales.
Dos derechos en la misma fecha: hablar, decidir… y agradecer a quien lleva la voz del pueblo todos los días.
El calendario nos junta la urna y la palabra, nos junta con los medios de comunicación.
Esos que madrugan y preguntan lo incómodo, que le dan tinta a Parras cuando Parras duele. Sin prensa libre, la plaza se queda muda. Y el 7 de junio, nadie se puede quedar mudo.
Los números no mienten: Coahuila confía y por eso repunta.
Las encuestas serias lo dicen. Y Encuestas México lo confirma con números: los candidatos del PRI van repuntando en todo Coahuila. Distrito por distrito, municipio por municipio.
¿Por qué? Por lo mismo de siempre: confianza y tradición.
Aquí no votamos por corazonadas. Votamos con la memoria puesta. Con la certeza, con la tranquilidad y la seguridad.
A eso hay que sumarle que Coahuila tiene al gobernador número 1 del país. No lo dice Telar y Vino: lo dicen los indicadores, lo dice la paz que otros estados perdieron.
Cuando el telar está bien tejido, no le cambias el hilo a media puntada.
No es miedo al cambio. Es respeto a lo que sí funciona. El nogal no se tumba cuando está dando nuez. Y Coahuila está dando nuez, empleo y tranquilidad.
- La Libertad de Expresión se ejerce con la boleta y se cuida con la pluma.
La libertad de expresión no es solo decir “nos falta agua, nos falta sombra, nos falta respeto al campo”.
Es poder votar para que alguien en el Congreso se desvele por traértela. Y es tener medios que te dejen decirlo sin miedo.
El diputado es ese hilo que jala para el pueblo desde arriba. El periodista es quien te avisa si el hilo se está reventando.
Si el hilo es débil, la puntada se revienta. Si no hay prensa que vigile, el telar se borda chueco y nadie se entera.
El 7 de junio Parras, Ramos Arizpe, General Cepeda y Arteaga y todo Coahuila hablarán tres veces: con la boca, con el voto y a través de sus medios.
Callar ese día sale caro. Votar sin raíz sale más caro. Y no tener quién cuente la historia, sale carísimo.
- El Distrito 12: De Edna Dávalos a Chema Morales y Parras
El Distrito 12 no es cualquier cosa: lo conforman Ramos Arizpe, General Cepeda, Arteaga y Parras. Cuatro pueblos, una sola voz en el Congreso.
Se va Edna Dávalos. Y hay que hablar con justicia. No será la más simpática de la plaza, no regala sonrisas de portada… pero hizo pueblo.
Edna es de Ramos Arizpe, sí. Pero caminó Parras, regresó a General Cepeda, contestó el teléfono en Arteaga. Estuvo. Y estar, en política, es una forma de querer. Por eso se ganó el cariño de la gente, sea lo que sea.
De resultar ganador, la estafeta la toma Chema Morales. También de Ramos Arizpe. Y la vara que le dejó Edna está clara: hay que ser presente.
Chema no viene a descubrir el Distrito 12 en campaña. Conoce el Estado, conoce la acequia seca de Parras, conoce el frío de Arteaga y la sed de General Cepeda.
No viene a inventar el hilo negro: viene a jalar parejo con el gobernador para que a los cuatro pueblos les toque.
Porque el diputado no es para la foto. Es para que la voz que alzaste el 7 de junio no se quede en el eco de Saltillo, sede del Congreso Local.
Y sí, ojalá un día salga otro gallo de Parras para dirigir este distrito. Un hijo del nogal que conozca cada callejón, cada viñedo, cada herida.
Mientras ese día llega, a Parras le toca exigir: que quien nos represente, nos camine. Como lo hizo Edna. Como debe hacerlo Chema.
Desde Telar y Vino recordamos que el 7 de junio tenemos cuatro tareas: hablar, votar, agradecer a la prensa y cuidar el hilo que une a Ramos Arizpe, General Cepeda, Arteaga y Parras.
Las encuestas lo dicen, la tradición lo confirma: Coahuila no quiere experimentos.
Libertad para decir lo que duele. Voto para no arriesgar lo que se ha construido. Prensa para que no se nos olvide. Y nombre propio en la boleta para que el Distrito 12 no se quede mudo.
Porque aquí no cambiamos de telar a media puntada. Aquí lo bordamos completo. Y lo defendemos.