Uno de los rollos de acero que transportaba se desprendió, ocasionando el trágico desenlace
Manolo Acosta
La Prensa
Un transportista perdió la vida la mañana de este lunes tras sufrir un trágico accidente sobre la carretera federal 57 en Castaños, luego de que uno de los rollos de acero que transportaba se desprendiera y terminara aplastando la cabina de la unidad en la que viajaba.
Los hechos se registraron a la altura del kilómetro 169, donde paramédicos de Bomberos Voluntarios acudieron tras recibir el reporte del percance minutos antes de las 10:00 horas de ayer.
Al llegar al lugar intentaron brindar auxilio al operador Jorge García Castillo, sin embargo, confirmaron que ya no contaba con signos vitales debido a las severas lesiones sufridas durante el accidente.
De acuerdo con las primeras investigaciones realizadas por las autoridades, el conductor presuntamente provenía de Monterrey y tenía como destino la ciudad de Monclova, antes de llegar al poblado de Castaños, a la altura del restaurante conocido como “Y Griega”, aparentemente tuvo que realizar una maniobra de frenado de emergencia debido a que algún vehículo o persona se habría atravesado en su trayectoria
También se dedujo que posiblemente la persona originaria de Ixtapaluca, en el Estado de México, posiblemente pudo haber pretendido ingresar al restaurante y al pasarse unos cuantos metros, aplicó en seco los frenos.
La brusca desaceleración provocó que las cadenas que sujetaban uno de los rollos de acero, con un peso superior a las 10 toneladas, cedieran ante la fuerza del movimiento, como consecuencia, la pesada carga salió proyectada hacia la cabina, atravesándola por completo y prensando al conductor.
Las autoridades señalaron que la muerte del operador fue prácticamente instantánea debido al impacto, la zona fue acordonada mientras personal de diversas corporaciones realizaba las diligencias correspondientes para el levantamiento de evidencias y el inicio de las investigaciones.
RESCATE DE PARAMÉDICOS
Por su parte paramédicos utilizando equipo hidráulico especializado y las denominadas “quijadas de la vida”, los experimentados Técnicos en Urgencias Médicas comenzaron las maniobras de rescate, debido a las condiciones en que quedó la cabina del tractocamión, fue necesario cortar parte del techo del quinta rueda para facilitar el acceso al interior de la unidad.
Posteriormente, una enorme grúa fue introducida en la zona de trabajo, donde mediante el uso de una resistente banda lograron asegurar el pesado rollo de acero que había quedado incrustado sobre la cabina.
Tras varios minutos de intensas maniobras, el material fue levantado cuidadosamente, permitiendo así recuperar los restos del conductor que perdió la vida de manera trágica antes de ingresar a Castaños.