El objetivo de la política implementada en 2021, por el gobierno de Joe Biden, era garantizar que el ICE no pudiera eludir la rendición de cuentas
Iowa City.- El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ya no informará sobre las muert*s de detenidos que hayan sido liberados recientemente de su custodia, en un cambio que podría ocultar el costo humano total de las políticas de detención masiva del gobierno del presidente Donald Trump.
La medida revoca una política de 2021 implementada por el gobierno del expresidente Joe Biden que exigía al ICE que informara al Congreso e investigara las muert*s de detenidos que ocurrieran dentro de los 30 días posteriores a su liberación.
El objetivo de la política de 2021 era garantizar que el ICE no pudiera eludir la rendición de cuentas por muerte* al liberar de la custodia a personas gravemente enfermas. En el pasado, por ejemplo, detenidos con muerte cerebral o que sufrían infecciones murieron poco después de que el ICE los liberara.
Un «acto deliberado de ignorar el desenlace de salud más grave»
El viernes, dos expertos en salud que han investigado muertes bajo custodia del ICE criticaron el cambio.
“Hacer un seguimiento de las muertes inmediatamente después de la custodia es un enfoque estándar que permite que los sistemas de salud de cárceles, prisiones y centros de detención migratoria conozcan las deficiencias de atención que pueden ocurrir antes de que una persona salga de una instalación”, afirmó el doctor Homer Venters, exdirector médico del sistema carcelario de la ciudad de Nueva York.
“Eliminar el reporte de estas muertes representa un acto deliberado de ignorar el desenlace de salud más grave, que puede reflejar deficiencias en la atención o ayudar a rastrear brotes”.
Los registros muestran que las personas detenidas por el ICE también mueren de manera habitual en hospitales a los que son trasladadas para recibir tratamiento cuando sus condiciones se deterioran en los centros de detención. Sin embargo, por lo general, se ha considerado que esos detenidos siguen bajo custodia del ICE.
The Washington Post fue el primer medio en informar sobre el cambio de política el jueves. El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al ICE, confirmó después la medida en un comunicado, en el que la presentó como “de sentido común”.
“Con esta política actualizada, cuando una persona ya no esté bajo custodia del ICE, el ICE dejará de ser responsable de monitorear o revisar las muertes que puedan ocurrir”, se indica en el comunicado.
En el documento se señala que el ICE seguía comprometido con la transparencia y que la política revisada incluye procedimientos para la “notificación, revisión e informe oportunos de las muertes que ocurran bajo custodia del ICE”. Hasta el momento, la agencia no ha difundido el texto completo de su política actualizada.
La decisión de limitar el reporte de muertes se produce mientras crece el número de detenidos del ICE que han fallecido. Al menos 18 detenidos han muerto desde el 1 de enero, un ritmo que apunta a superar el total del año pasado, el más alto en dos décadas.
Los detenidos mueren por suicidio a un ritmo sin precedentes, y expertos señalan que muchas otras muertes por causas naturales probablemente se habrían podido prevenir con atención médica oportuna.
POR STAFF/EL UNIVERSAL