Los agentes fueron detenidos durante un operativo federal realizado en el Cuartel San José de Xalapa. De manera extraoficial, se les relaciona con una estructura criminal presuntamente encabezada por un exdirector operativo de la SSP
Un nuevo escándalo golpea a las corporaciones de seguridad de Veracruz luego de que agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) detuvieran a cinco elementos activos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, quienes son investigados por su presunta participación en delitos de desaparición forzada y posibles vínculos con la delincuencia organizada.
Las detenciones se realizaron durante un operativo conjunto encabezado por elementos de la Policía Ministerial Federal, adscrita a la FGR, con apoyo de efectivos del Ejército Mexicano. La movilización se desarrolló tanto al interior del Cuartel San José, uno de los complejos de seguridad más importantes de la capital veracruzana, como en las inmediaciones del inmueble, sobre la calle Justo Sierra, en la ciudad de Xalapa.
De acuerdo con información preliminar, durante la intervención fueron arrestados cuatro hombres y una mujer que se desempeñaban como policías estatales en activo. Aunque las autoridades federales no han dado a conocer oficialmente sus identidades, diversas versiones difundidas por medios locales señalan que los detenidos son conocidos con los alias de “El Teo”, “El Max”, “El Bigotes”, “La Guerrera” y “El Jack”.
Investigación apunta a una presunta red criminal
De manera extraoficial, las indagatorias federales apuntan a que los policías detenidos formarían parte de una estructura que habría operado desde el interior de la corporación estatal y que presuntamente estaba vinculada con actividades ilícitas.
Reportes difundidos por medios de comunicación locales indican que los elementos arrestados presuntamente actuaban bajo las órdenes de Heriberto S., conocido con el alias de “El Tigre”, quien en el pasado ocupó el cargo de director operativo dentro de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz.
Aunque los detalles de la investigación permanecen bajo reserva, las autoridades federales buscan determinar si los agentes participaron en hechos relacionados con desapariciones forzadas y otras actividades vinculadas con grupos criminales que operan en la entidad.
La presunta infiltración de organizaciones delictivas en cuerpos policiales ha sido una de las principales preocupaciones de las autoridades federales y organismos de derechos humanos en distintos estados del país, particularmente en regiones donde la presencia del crimen organizado mantiene una fuerte influencia.
Veracruz y el reto de combatir las desapariciones
El delito de desaparición forzada constituye una de las violaciones más graves a los derechos humanos debido a que implica la privación ilegal de la libertad de una persona con la participación directa o indirecta de servidores públicos.
Veracruz ha sido una de las entidades que históricamente ha enfrentado señalamientos relacionados con desapariciones de personas. Diversos colectivos de búsqueda, organismos nacionales e internacionales y familiares de víctimas han documentado durante años casos en los que presuntamente participaron funcionarios públicos o elementos de corporaciones de seguridad.
La detención de policías en activo por este tipo de delitos representa un hecho de alto impacto debido a que pone nuevamente bajo escrutinio los mecanismos de control interno, supervisión y depuración de las instituciones encargadas de la seguridad pública.
Especialistas en seguridad han advertido en diversas ocasiones que la infiltración criminal dentro de las corporaciones policiales no sólo facilita la comisión de delitos, sino que además erosiona la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de garantizar el orden y la protección de la población.
Se espera postura oficial de las autoridades
Tras el despliegue federal registrado en Xalapa, existe expectativa sobre la información que puedan proporcionar tanto la FGR como el gobierno de Veracruz respecto al avance de las investigaciones.
Se prevé que en las próximas horas las autoridades federales definan la situación jurídica de los detenidos y determinen si existen elementos suficientes para formular imputaciones formales por desaparición forzada, delincuencia organizada u otros delitos derivados de las investigaciones en curso.
Mientras tanto, el caso ha generado atención pública debido a la relevancia de los cargos que ocupaban los detenidos y a las implicaciones que tendría la confirmación de una presunta red criminal operando desde el interior de una corporación policial estatal.
Información de Infobae