Ese estadio, considerado el recinto deportivo más caro del mundo, será sede de ocho partidos de la Copa Mundial de Futbol
Empleados del SoFi Stadium de Los Ángeles votaron a favor de autorizar una huelga durante el Mundial 2026, que se inicia el jueves, al no ser atendidas sus demandas salariales y contra la presencia del ICE en el recinto.
El sindicato Unite Here Local 11, que representa a unos 2 mil trabajadores de las concesiones de comida y bebida y las suites del estadio, dijo que el 96% de los votantes se pronunció a favor de la posibilidad de declararse en huelga.
«Esto significa que los trabajadores podrían abandonar sus puestos en cualquier momento si no se satisfacen sus demandas», dijo el sindicato en un comunicado.
Cocineros, meseros, cajeros, lavaplatos y otros empleados del estadio participaron en la votación entre el jueves y la noche del viernes.
Solo habrá «agua embotellada y Doritos» en suites de 100 mil dólares
El sindicato dijo que las negociaciones con Legends Global, la operadora de los servicios de alimentos del estadio, están programadas para continuar el lunes, a escasos días de que el SoFi Stadium albergue el primer partido del Mundial 2026 en territorio estadounidense, el 12 de junio entre la selección local y Paraguay.
El SoFi Stadium, el recinto deportivo más caro del mundo, inaugurado en 2020 con un costo superior a los 5 mil millones de dólares, será sede de ocho partidos de la Copa del Mundo.
«Si nos vemos obligados a ir a la huelga, en esas suites de 100 mil dólares de la FIFA no habrá más que agua embotellada y Doritos», dijo Kurt Petersen, copresidente del sindicato.
Entre sus demandas, los trabajadores reclaman garantías para poder abandonar sus labores en caso de que en los partidos del Mundial haya presencia de la agencia federal ICE, punta de lanza de la ofensiva antinmigración del presidente Donald Trump.
ICE ha sido blanco de críticas de organizaciones de defensa de los derechos humanos por sus brutales redadas en distintas ciudades, incluida Los Ángeles.
Los empleados también expresan su preocupación por tener que entregar información personal a la FIFA para ser acreditados, que temen que pueda ser compartida con agencias migratorias.
Las demandas también abarcan una mejora de las condiciones salariales de los trabajadores.
El Mundial «generará enormes ganancias, pero nosotros seguimos luchando por el respeto y la seguridad más básicos. Merecemos algo mejor y, si eso significa ir a la huelga, estoy listo», dijo César Zamora, camarero en el estadio.
Por El Universal