Incrementa esquema mixto en la generación de energías, le apuesta a lo limpio en una cuarta parte de sus planes
Por: Mario López
La Prensa
Casi una cuarta parte de la capacidad de generación que adjudicó la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a través de esquemas de desarrollo mixto corresponde a proyectos eólicos.
Son seis proyectos eólicos por una capacidad conjunta de mil 779 megawatts (MW), los cuales representan 26.9 por ciento de los 6 mil 600 MW que se adjudicaron el fin de semana, arrojan datos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Los proyectos están contemplados principalmente en la región Noreste, donde los requerimientos suman 2 mil 190 MW, de acuerdo con la Convocatoria para Esquemas de Desarrollo Mixto CFE, que presentó la Secretaría de Energía en febrero pasado.
Aunque también se contemplaban proyectos eólicos de Baja California, Occidental y Oriental, las propuestas que se presentaron fueron principalmente fotovoltaicos, exponen las cifras de la CFE.
Estos proyectos apoyarán, en caso de concretarse, el objetivo de la CFE de adicionar 4 mil 317 MW de generación eólica entre 2026 y 2030, más otros 2 mil MW en almacenamiento, señala el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (Pladese).
Se calcula que para desarrollar esta capacidad eólica se requerirá una inversión superior a a 64 mil millones de pesos.
Actualmente, CFE tiene dos centrales eólicas propias y otras seis bajo esquemas de producción externa, que en conjunto concentran una capacidad instalada de 698 MW.
Los proyectos de centrales eólicas se ubican en Tamaulipas, Nuevo León, Zacatecas, Coahuila, entre otros.
Además, los nuevos desarrollos se están concibiendo como proyectos híbridos que combinan generación renovable y almacenamiento para reducir los efectos de la intermitencia.
La estrategia también contempla complementar la generación eólica con tecnologías de respuesta rápida y aerogeneradores de nueva tecnología que permiten su interacción con la red eléctrica.
Uno de los principales aprendizajes que dejó la expansión eólica de años anteriores fue la necesidad de acompañar el crecimiento de la generación con inversiones suficientes en infraestructura de transmisión.
Por ello, se busca que la expansión de la capacidad renovable avance de forma coordinada con el fortalecimiento de las redes eléctricas.
Asimismo, el desarrollo eólico abre oportunidades para fortalecer cadenas de suministro nacionales, impulsar la fabricación de componentes especializados y generar empleos en regiones con alto potencial energético.
La expectativa es que la expansión de esta industria favorezca una mayor participación de proveedores nacionales, además de que contribuya al desarrollo económico de las regiones donde se concentran los recursos eólicos.
La combinación de nuevos parques, almacenamiento, fortalecimiento de redes y esquemas de inversión mixta perfila una nueva etapa para la energía eólica en México, en la que el desafío ya no será únicamente generar más electricidad renovable, también será incorporar de manera eficiente y confiable a un sistema eléctrico que enfrenta una demanda creciente.