Pese a que la familia sabinense consumiría en el local, la gerencia prohibió ingresar una rebanada de pizza apta para la selectividad alimentaria de la pequeña
Por: Karla Cortez
La Prensa
SABINAS, COAHUILA. — Una madre de familia denunció públicamente su inconformidad en contra de un conocido establecimiento de la localidad, luego de que el personal le negara el acceso a su hija menor de edad, quien tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA), por llevar un alimento apto para su condición.
Ady Torres, madre de la menor, señaló que la situación les generó momentos de profunda frustración y angustia. Explicó que portar un alimento seguro para un niño con TEA no es un capricho o un gusto, sino una estricta necesidad médica y sensorial.
La afectada realizó la denuncia formal a través de sus redes sociales, dirigiendo un llamado directo a los propietarios del negocio denominado «Sopes y Tacos Huérfanos Quiroga, Sabinas».
«Deseo expresar mi inconformidad por lo ocurrido en su establecimiento, a donde llegamos a consumir alimentos y realizamos nuestro pedido. Antes de ingresar, informé que necesitaba pasar una rebanada de pizza únicamente para mi hija, quien tiene diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista», expresó Torres.
La madre detalló que, como es común en personas con esta condición, su hija presenta una selectividad alimentaria severa, lo que le impide consumir los productos del menú que se venden en dicho local. Pese a que explicó la situación al personal y aclaró que el resto de la familia sí consumiría los sopes del restaurante, la gerencia mantuvo una postura intransigente.
«La respuesta fue que no se podía porque la dueña no lo autoriza. Solicité que se le expusiera la situación a la propietaria y, tras consultarlo, la respuesta siguió siendo negativa. Lamentablemente, percibí una actitud poco empática del personal al comunicar la decisión», señaló.
Ante la negativa, la familia se vio en la obligación de cancelar el pedido y retirarse del lugar, lo que detonó una crisis emocional en la menor debido al cambio abrupto de planes.
Torres enfatizó que, aunque respeta las políticas comerciales de no ingresar alimentos externos, la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad establece el derecho a los «ajustes razonables» para garantizar la participación plena de este sector. En este sentido, permitir el ingreso de una comida segura para un menor con TEA entra en dicha categoría legal y no constituye un privilegio.
Finalmente, la madre de familia solicitó una disculpa pública por el trato recibido, capacitación inmediata al personal sobre atención a la discapacidad y una revisión exhaustiva a sus políticas internas para permitir excepciones por razones médicas.
«Quedo atenta a su respuesta; mi intención no es afectar su negocio, sino evitar que otras familias vivan la misma experiencia», concluyó.