Un libramiento de pago de 1527 con firma de Hernán Cortés fue recuperado en EE.UU. tras ser robado del Archivo General de la Nación hace más de tres décadas
Un folio de casi 500 años de antigüedad, firmado por el conquistador Hernán Cortés, regresó a México después de que el FBI lo incautara en Estados Unidos, donde estaba a punto de ser subastado. El documento —robado del Archivo General de la Nación (AGN) hace más de tres décadas— es considerado de valor incalculable para el patrimonio histórico nacional.
Un papel de 1527 que estuvo a punto de venderse al mejor postor
El hallazgo del robo ocurrió en mayo de 2022, cuando las autoridades mexicanas detectaron que la casa de subastas británica Paul Fraser Collectibles ofertaba el documento en Estados Unidos. Se trata de un libramiento de pago emitido el 20 de febrero de 1527, perteneciente al fondo Hospital de Jesús del AGN, que contiene la rúbrica del propio Cortés.
Semanas después del aviso, México presentó ante la Fiscalía General de la República la denuncia formal, respaldada con pruebas físicas y dictámenes elaborados por especialistas del AGN que acreditaron sin duda la pertenencia del folio a la institución.
Cuatro años de gestiones y un regreso discreto
Las negociaciones para repatriar el documento tomaron casi cuatro años. El proceso de devolución formal arrancó en 2024 y para agosto de 2025 el folio ya se encontraba resguardado en la Embajada de México en Washington. El pasado 18 de mayo de 2026, el FBI lo entregó oficialmente a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que lo trasladó al AGN en una ceremonia con representantes de la Embajada de Estados Unidos en México.
El documento integra un grupo de folios con firmas de Hernán Cortés sustraídos del volumen 362, legajo 203 del fondo Hospital de Jesús —una de las series documentales más antiguas y sensibles del acervo nacional—, lo que sugiere que el robo fue selectivo y orientado al mercado internacional de antigüedades.
El tráfico de documentos históricos, un negocio que persiste
El caso visibiliza una problemática que trasciende el episodio: el tráfico ilícito de bienes documentales mexicanos hacia coleccionistas y casas de subasta extranjeras. La identificación del folio fue posible gracias a las descripciones archivísticas previas al robo, un detalle que el AGN destaca como herramienta clave para futuras recuperaciones.
Las autoridades advirtieron que el trabajo de identificación de piezas faltantes continúa activo, sin precisar cuántos otros folios del mismo legajo permanecen en paradero desconocido.
Un símbolo, pero también una alerta
La repatriación del libramiento de 1527 es, al mismo tiempo, un logro diplomático y un recordatorio de las vulnerabilidades que persisten en la custodia del patrimonio documental del país. El AGN y la Cancillería celebran el regreso, pero el expediente permanece abierto: otros folios con firma de Cortés siguen sin aparecer.
Información de Infobae