Enojo social en Nueva Rosita contra el SNTSS, por utilizar a dos hombres como objeto de burla; colectivos y ciudadanos catalogan la publicidad de discriminatoria
Por: Karla Cortez
La Prensa
SAN JUAN DE SABINAS, COAHUILA. — Una ola de indignación y molestia generalizada se desató entre la ciudadanía de Nueva Rosita tras la realización de una función de boxeo organizada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), donde presuntamente se utilizaron a dos personas con discapacidad para ser objeto de burlas, además de permitirse la participación de menores de edad y consumo de alcohol.
El evento, promovido por la representación sindical de la Clínica 24 del IMSS, se llevó a cabo el pasado 12 de junio. En la cartelera oficial se anunciaba como pelea estelar el enfrentamiento entre dos hombres identificados como Guillermo y Gilberto, presentándolos con apodos despectivos y mofas impresas. No obstante, se dio a conocer que ninguno de los dos involucrados pertenece a la plantilla laboral del Seguro Social.
Lo que inicialmente fue promovido como un evento de esparcimiento familiar causó furia entre los asistentes debido al trato denigrante que recibieron ambos hombres a quienes, según denuncias de allegados, ni siquiera se les finiquitó el pago prometido de 500 pesos por subir al cuadrilátero. La indignación escaló al viralizarse la publicidad del evento, la cual incluía frases catalogadas como discriminatorias por la opinión pública.
Miembros activos del sindicato, quienes solicitaron el estricto anonimato por temor a represalias laborales, señalaron de manera directa al dirigente local, Mario Vázquez, y a otros colaboradores del comité organizador, de lucrar de forma desmedida con el evento. Detallaron que los accesos preferentes y mesas reservadas se comercializaron hasta en 400 pesos, mientras que a ex trabajadores que buscaban ingresar se les impuso una tarifa de 100 pesos, convirtiendo la actividad en un negocio particular.
Los denunciantes aseguraron que durante el desarrollo de los combates se permitió la venta libre y consumo de bebidas alcohólicas en presencia de menores de edad, e incluso se denunció que algunos adolescentes subieron a pelear. Hasta el momento, se desconoce si la organización contaba con el aval de la Comisión de Box y Lucha del Estado o con los permisos municipales obligatorios de Protección Civil e Alcoholes, por lo que el evento habría operado en la ilegalidad sin que las autoridades locales hayan fijado una postura al respecto.