Al evento acudieron los expresidentes W. Bush, Bill Clinton y Joe Biden
Chicago. El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, apeló en la inauguración de su biblioteca presidencial en Chicago a un Estados Unidos «sin reyes» (No kings), en referencia al movimiento de independencia del país del que se cumplen ahora 250 años, que es también el nombre del movimiento de protesta contra el presidente Donald Trump.
Obama, que apareció en el escenario de la mano de su esposa, Michelle Obama, y acompañado de sus dos hijas, Malia y Sasha, protagonizó durante el acto momentos muy emotivos, llegando incluso a las lágrimas.
«En este continente cobró vida una historia diferente: la declaración de que todos hemos sido creados iguales (…) y de que en los recién independizados Estados Unidos no habría reyes ni señores, ni siervos ni súbditos, sino únicamente ciudadanos», aseguró, levantando al público de sus asientos para aplaudir.
«Dado que estamos a pocas semanas del 250.º aniversario de Estados Unidos, vale la pena recordar cuán radical era realmente la idea del autogobierno en 1776», señaló Obama.
Al rememorar la lucha de los fundadores revolucionarios y los valores de la democracia, el expresidente destacó que, «como nunca antes se había hecho, el éxito de este experimento no estaba garantizado».
Expresó, además, su esperanza de que los «valores compartidos que hacen posible la democracia» impregnen el centro presidencial. Uno de esos valores, señaló Obama, es «la convicción en la transferencia pacífica del poder tras la expresión de la voluntad popular en elecciones libres y justas, reconociendo que, en una sociedad amplia y compleja como la nuestra, ningún grupo o facción logra imponerse el 100% de las veces», en una velada referencia a las continuas dudas sembradas por Trump.
Obama mostró su deseo de que «este centro sirva para reafirmar cuán especial y valiosa es realmente» la democracia estadounidense: «Y para recordar lo que podemos lograr cuando asumimos nuestras responsabilidades compartidas como ciudadanos»dijo.
Tres expresidentes de Estados Unidos, el republicano George W. Bush y los demócratas Bill Clinton y Joe Biden, acudieron a la inauguración.
Trump, quien se ha burlado en varias ocasiones del enorme edificio de estilo brutalista que Obama erigió en un barrio del sur de Chicago, junto a un parque, no fue invitado.
El centro modernista que celebra el legado de Obama como el primer presidente negro de Estados Unidos abre sus puertas al público el viernes.
Al acto asistió la familia Obama al completo, con la ex primera dama Michelle Obama y sus hijas Malia y Sasha.
POR STAFF/EL UNIVERSAL