El legendario músico detalla las claves narrativas para escribir canciones destinadas a romper la barrera del tiempo
Por Juan Carlos García/Agencia Reforma
La Prensa
LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS.- Mientras David Furnish es «la otra mitad» de Elton John en el plano sentimental, Bernie Taupin lo es, para el legendario intérprete, en la composición.
Coautor de clásicos del pop rock como «Candle in the Wind», «Daniel» y «Sacrifice», Taupin, de 76 años, afirma que gran parte de su éxito tiene que ver con entender el concepto creativo sin importar las modas y alejarse de los clichés de una canción básica.
«He compuesto canciones durante (más de) medio siglo de vida, he hecho poemas y he escrito mil cosas, y si algo he aprendido es que los clichés son lo que te hunde.
«Cuando me preguntan ‘¿cómo puedo hacer una buena canción?’, la respuesta es obvia: ‘olvídate de las tonterías como ‘sin ti no vivo, sin ti me muero’ o ‘eres el amor de mi vida, te amo y eres lo único en el mundo’. Todos saben decir eso», cuenta el británico, en entrevista.
Dice tener más de mil canciones registradas en los organismos ASCAP y BMI, de Estados Unidos, que han ingresado a las listas de Billboard, y más de 70 que han ingresado al Top 100 de las listas de popularidad de ese país.
Aunque ha sido nominado solamente a tres premios Grammy en su historia, y posee uno honorífico, Taupin es considerado uno de los compositores más emblemáticos del pop contemporáneo. Hasta presume un Óscar a la Mejor Canción Original para un Filme, por «(I’m Gonna) Love Me Again», de Rocketman (2019).
«El éxito nadie te lo asegura ni te lo garantiza. Un día suenas con una canción y otro día nadie escucha la nueva. Lo que es un hecho es que el éxito llega con la permanencia y la trascendencia de tus canciones.
«Habrá muchas canciones que hoy suenan y suenan, pero si son de moda, en cinco años nadie las recordará. Habrá canciones que llegarán al corazón de alguien y se quedarán en su vida para siempre. ¿Qué es lo que queremos como compositores?».
Bernard John Taupin, quien tiene tres discos como solista, dos más con la banda Farm Dogs y cinco libros coescritos con Elton John, asegura que el oficio de componer tiene que ver con el hábito y la disciplina, más allá del talento o la habilidad.
«Conozco a muchas personas que son muy exitosas, muy talentosas, pero no tienen el hábito de componer ni de asumirlo como un ejercicio diario o semanal, solo esperan a la musa o a la inspiración.
«Y conozco a muchas personas que no son tan brillantes, pero que saben que su trabajo es componer y generarse una disciplina de entender el lenguaje, buscar la metáfora, trabajar la melodía, de buscar la cordialidad narrativa entre palabra y música. Ahí veo éxito y aceptación», precisa el músico.
Taupin, quien ha estado casado cuatro veces y ha procreado dos hijas, fue inducido al Salón de la Fama de los Compositores junto con Elton John en 1992, y al Salón del Rock And Roll en 2023.
Entre los grandes amigos e integrantes de su círculo cercano de colegas figuran y han figurado personalidades como John Lennon, Willie Nelson, Joni Mitchell, Courtney Love, Lee Ann Womack, Dolly Parton, Cher, Leon Russell, Kid Rock, Alice Cooper, Ringo Starr, George Michael y Kiki Dee.
«A cada persona que he conocido le agradezco su espacio y su tiempo, y de cada persona he aprendido un poco de su forma de ver la vida y de cómo la llevo a una canción.
«En los seminarios que he dado y en algunas conferencias para compositores en ciernes, lo que más digo es que cada uno tenemos una historia, y esa historia merece ser contada, pero el acomodo de las palabras es lo que le da originalidad a una composición».