La eficiencia energética y el buen uso de los recursos naturales es una práctica en México y a nivel global que tiene como objetivo el uso correcto de los recursos naturales, así como la búsqueda de una soberanía energética. En el campo de la climatización en el sector automotriz, los gases refrigerantes juegan un papel clave y primordial, esto se traduce, en un buen uso y manejo, con el objetivo de reducir las emanaciones de agentes ambientalmente contaminantes y agresivos para el medio ambiente. Hoy en día por los decretos oficiales internacionales, como lo es el Protocolo de Montreal y el protocolo de Kioto; sustancias de tercera y cuarta generación: sustancias amigables con la capa de ozono y de bajo calentamiento global están siendo utilizadas en la industria automotriz.
En México y a nivel global en las últimas dos décadas, sustancias como los hidrocarburos (HC), el Dióxido de carbono (CO2) y el Amoniaco (NH3), se postulan en la industria automotriz como candidatos de gases refrigerantes amigables con el cuidado del medio ambiente. Estos gases refrigerantes presentan menores riesgos para la seguridad y ofrecen una alternativa amigable y respetuosa con el cuidado del medio ambiente, mostrando un bajo Potencial de Calentamiento Global (PCG) y un bajo Agotamiento de la Capa de Ozono (PAO).

Los próximos compromisos de México ante el Protocolo de Montreal
El Protocolo de Montreal está dando resultados positivos ya que se estima que la recuperación total de la capa de ozono podría alcanzarse en el año 2060. Se le considera el acuerdo ambiental internacional más exitoso a nivel global y, la contribución de México ha sido destacada y ampliamente reconocida al haber cumplido todos sus compromisos de eliminación gradual del consumo de las Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (SAO) [1] , [2] , [3] .

Primera y segunda generación de gases refrigerantes
La primera y segunda generación en la familia de los gases refrigerantes están compuestos por los siguientes grupos: Clorofluorocarbonos (CFC), Hidroclorofluorocarbonos (HCFC) e Hidrofluorocarbonos (HFC), gases refrigerantes utilizados hasta hace unas décadas en los sistemas de refrigeración y sistemas de aires acondicionados en el sector doméstico y automotriz [2].
Estos gases refrigerantes presentan impactos dañinos en contra del medio ambiente, estos impactos son:
Alto Potencial de Agotamiento del Ozono (PAO).
Incremento Potencial sobre el Calentamiento Global (PCG).
En el sector automotriz la contaminación que se genera en contra del medioambiente a través de las emisiones hacia la atmósfera de gases refrigerantes puede ser provocada por los siguientes aspectos:

Fugas en las instalaciones de ensamble.
Nula recuperación del gas refrigerante después del desecho en la recarga.
El futuro de los gases refrigerantes automotrices
La selección de un gas refrigerante para el sector automotriz debe estar influenciada por tres propiedades fundamentales.
I. Propiedades termofísicas: Debe tener una excelente combinación de sus propiedades térmicas y físicas.
II. Propiedades termodinámicas: Ofrecer un óptimo y eficiente funcionamiento del ciclo termodinámico en el sistema de refrigeración automotriz.
III. Propiedades químicas: Se relaciona de manera directa con la protección del medio ambiente y de los seres vivos que lo conforman.
La próxima generación de gases refrigerantes en la industria automotriz
La consideración de la siguiente generación de un gas refrigerante está estrechamente ligada a la destitución del gas refrigerante R22, al presentar un alto Potencial de Agotamiento de la Capa de Ozono (PAO) y Potencial de Calentamiento Global (PCG). Esta próxima generación tiene como base el cumplimiento de cinco criterios. Estos criterios estrictos convierten a un gas refrigerante como un agente refrigerante ecológico, natural e inofensivo para el medio ambiente.
Seguro con el medio ambiente e inofensivo para la salud de los seres vivos.
Cumplir con las normativas ecológicas establecidas por los protocolos internacionales.
Excelente aspecto tecnológico.
Excelentes propiedades termofísicas.
Económicamente accesibles para los consumidores.

Consideraciones de gases refrigerantes alternativos
Debe mantener una alta capacidad y eficiencia calorífica.
Ser compatible con los materiales originales del equipo. Por ejemplo, con intercambiadores, condensador, evaporador, compresor y con otros componentes que conforman el sistema de refrigeración.
Mantener o reducir el índice de Potencial de Calentamiento Global (PCG) y el Potencial de Agotamiento de la Capa de Ozono (PAO).
Debe cumplir con las regulaciones de producción y tener una producción a largo plazo.
Debe cumplir con las normas oficiales del cuidado del medio ambiente.
Por: Dr. Osvaldo Rubio López, profesor investigador de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME), de la UAdeC.