La Fiscalía General de la República recordó que, antes de que se interpusiera un amparo indirecto, la pareja había sido procesada por homicidio culposo y lesiones culposas, en la modalidad de comisión por omisión
Por Staff/ Latinus
La Prensa
La Fiscalía General de la República (FGR) informó este sábado que el proceso penal contra dos funcionarios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ligados al caso de la Guardería ABC podrá continuar después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinara que no prescriben los delitos ocurridos en contra de niños.
A través de una tarjeta informativa, la institución detalló que los dos extrabajadores fueron procesados por homicidio culposo y lesiones culposas, en la modalidad de comisión por omisión, por los hechos ocurridos el 5 de junio de 2009 en Hermosillo, Sonora.
Sin embargo, Sergio Antonio Salazar promovió un juicio de amparo indirecto al considerar que la acción penal estaba prescrita y no era aplicable el artículo 106, párrafo último de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Asimismo, la defensa consideró que los únicos delitos contra la niñez que tienen regla especial están previstos en el Código Penal Federal y el homicidio o lesiones culposos no entran en este listado.
En ese sentido, la regla general de la prescripción debía aplicarse en el caso de la Guardería ABC, pero el Juzgado de Distrito negó la protección constitucional.
Por este motivo, la contraparte interpuso un recurso de revisión y el caso fue atraído por la antigua integración de la SCJN.
Los nuevos ministros sostuvieron que en los delitos asociados con el hecho ocurrido hace 17 años, no resulta procedente la prescripción porque hubo violaciones graves a los derechos humanos.
Cabe recordar que el pasado jueves 18 de junio, la Corte Suprema determinó que no prescriben los delitos ocurridos en contra de niños en el caso de la Guardería ABC.
El 5 de junio del 2009 en Hermosillo, un incendio que inició en una bodega de la Secretaría de Hacienda del gobierno de Sonora se propagó hacia la Guardería ABC, que estaba subrogada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La guardería tenía las salidas de emergencias bloqueadas e incumplía con las medidas de seguridad.