El voto de castigo alcanza a la izquierda latinoamericana; Colombia se une al giro político observado en Argentina, Ecuador y otros países de la región
Por Especial
La Prensa
BOGOTÁ.- Con más del 99% de las mesas computadas y una ventaja superior a los 200 mil votos, Abelardo de la Espriella se perfila como el próximo presidente de Colombia, consolidando un cambio político que ha llamado la atención en toda América Latina y que fortalece la tendencia de gobiernos de centroderecha y derecha en la región.
La tendencia, considerada prácticamente irreversible, representa el fin del ciclo político encabezado por Gustavo Petro y marca el regreso de una agenda centrada en la seguridad, el fortalecimiento institucional, el crecimiento económico y el combate frontal a la delincuencia organizada. Durante la campaña, De la Espriella construyó su discurso sobre la necesidad de recuperar el orden, fortalecer a las fuerzas de seguridad y generar mejores condiciones para la inversión y el empleo.
El resultado también ha sido interpretado como un voto de castigo contra el gobierno de Petro. Durante los últimos años, la administración de izquierda enfrentó fuertes cuestionamientos por el deterioro de la seguridad en distintas regiones del país, el crecimiento de la influencia de grupos criminales y diversas polémicas que desgastaron políticamente al gobierno. Petro, quien en su juventud formó parte de la guerrilla del M-19 antes de incorporarse a la vida institucional y democrática de Colombia, fue objeto constante de críticas por parte de la oposición, que acusó a su administración de haber mostrado debilidad frente a la delincuencia organizada y el narcotráfico.
La victoria de De la Espriella es vista por amplios sectores como una apuesta por políticas más firmes en materia de seguridad, estado de derecho y combate al crimen. Su triunfo se suma a una serie de cambios políticos registrados en países como Argentina y Ecuador, donde los electores han respaldado proyectos alejados de las propuestas de izquierda que dominaron buena parte de la conversación política latinoamericana durante los últimos años.
Abelardo de la Espriella asumirá la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, en un contexto de alta expectativa sobre el rumbo que tomará una de las economías más importantes de América Latina y sobre la implementación de una estrategia más agresiva en materia de seguridad y combate al crimen organizado.