Lucas Trejo estuvo más de 70 horas removiendo escombros para localizar a su familia; permanece bajo sedación debido al impacto emocional provocado por la tragedia
El futbolista argentino Lucas Trejo atraviesa una tragedia personal luego de que fueran localizados sin vida su esposa, Yanina Maranella, y sus dos hijos de 7 y 5 años de edad, quienes permanecían desaparecidos tras el colapso del edificio donde vivían en Playa Grande, estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela.
Trejo, defensa argentino de 38 años que milita en el Sport Marítimo La Guaira, se encontraba concentrado con su equipo en Caracas cuando ocurrieron los sismos. Tras conocer lo sucedido, se trasladó de inmediato a La Guaira y participó personalmente en las labores de búsqueda de su familia, removiendo escombros junto con compañeros, familiares y voluntarios durante aproximadamente 74 horas, antes de que los cuerpos fueran recuperados por los equipos de rescate.
El Sport Marítimo La Guaira confirmó el fallecimiento mediante un comunicado en el que expresó sus condolencias al jugador y a sus familiares. Asimismo, el club informó que la tragedia también alcanzó a su institución con la muert3 de tres futbolistas de sus categorías inferiores, víctimas del mismo desastre.
En Argentina, distintos clubes por los que pasó el defensor, entre ellos Racing de Córdoba, manifestaron públicamente sus condolencias y solidaridad con el jugador ante la pérdida de su familia.
De acuerdo con declaraciones difundidas por medios de comunicación y atribuidas a Karen Trejo, hermana del futbolista, Lucas Trejo permanece bajo sedación debido al impacto emocional provocado por la tragedia. Según explicó, la prioridad de la familia es gestionar la repatriación de los cuerpos y el regreso del jugador a Argentina para acompañarlo durante el duelo.
El contexto de la tragedia en Venezuela
La historia de Lucas Trejo se desarrolla en medio de una de las mayores emergencias humanitarias recientes en Venezuela. Los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 registrados la semana pasada provocaron el colapso de edificios, viviendas e infraestructura en diversas localidades del norte del país, particularmente en el estado La Guaira y sectores de Caracas.
El balance de víctimas ha aumentado conforme avanzan las labores de búsqueda y rescate. Una semana después de los sismos, los reportes periodísticos señalan al menos 2 mil 295 personas fallecidas, más de 11 mil heridas y decenas de miles de desaparecidos, mientras cientos de edificaciones presentan daños severos o colapsaron completamente. Miles de familias permanecen en refugios temporales o campamentos improvisados debido a que sus viviendas quedaron destruidas o representan un riesgo de derrumbe.
Las tareas de rescate continúan con apoyo de brigadistas nacionales e internacionales. En algunos casos, los sobrevivientes y familiares han participado directamente en la remoción de escombros ante la desesperación por localizar a sus seres queridos. Uno de los rescates más emblemáticos fue el de Hernán Gil, quien fue localizado con vida tras permanecer más de ocho días atrapado bajo los restos de un edificio en Playa Grande, en una operación en la que participaron rescatistas de varios países.
Información de Infobae