DENUNCIA VICARIO ENGAÑOS CONTRA FIELES CATÓLICOS
Vicario de la Parroquia Santuario de Guadalupe revela que se han detectado casos de personas que piden apoyos económicos haciéndose pasar como representantes de la Iglesia
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
La Iglesia Católica advirtió sobre personas que se hacen pasar por representantes de las parroquias para pedir dinero con supuestas causas humanitarias, una práctica que ya dejó víctimas entre los fieles, denunció el vicario José Trinidad Pulido.
El sacerdote explicó que recientemente un hombre acudió a una comunidad parroquial solicitando oraciones, donadores de sangre y apoyo para adquirir medicamentos de alto costo, argumentando que un familiar se encontraba hospitalizado.
Ante la petición, integrantes de la comunidad, entre ellos médicos, enfermeras y trabajadores del sector salud, acudieron al hospital señalado para brindar ayuda; sin embargo, descubrieron que el paciente no existía y que la historia era falsa.
Además, mencionó que algunos fieles realizaron transferencias económicas antes de que se descubriera el engaño, lo que generó decepción entre quienes actuaron motivados por la caridad cristiana.
“En las siguientes misas que yo celebré él dijo que ya había logrado reunir más de la mitad, entonces yo dije, qué padre, pero resulta que el nombre que dio no era el de las tarjetas bancarias”, declaró.
El sacerdote lamentó que este tipo de situaciones afecten la confianza de las personas y desvirtúen el llamado del Evangelio a ayudar a quienes verdaderamente lo necesitan.
«Como cristianos estamos llamados a practicar la caridad, pero también debemos actuar con prudencia e informarnos antes de realizar apoyos económicos», expresó.
Asimismo, señaló que hay personas que se instalan al exterior de los templos para vender Biblias u otros artículos religiosos a precios muy elevados, además de solicitar donativos a nombre de la Iglesia.
Por ejemplo, mencionó que se detectó a vendedores que promovían una supuesta campaña en favor de Venezuela, utilizando el nombre de la Iglesia para generar confianza entre los fieles, situación por la que se les pidió dejar de presentarse como representantes de las parroquias.
«Nos dimos cuenta de que los costos de las biblias eran exorbitantes y que no aportaban, como ellos decían; se convertía en una estafa. Por ello, se les pidió que dejaran de utilizar los nombres de nuestras parroquias», declaró.