Este jueves se inscribió al primer paciente en el estudio que pondrá a prueba dos medicamentos para ver si con alguno de ellos se puede controlar el brote que podría controlar al virus de Bundibugyo
AP.- Para muchos residentes de Bunia, la población epicentro del brote de ébola en la República Democrática del Congo, el inicio de un estudio sobre dos posibles tratamientos contra el virus que causa la enfermedad representa «la luz al final del túnel».
La investigación se lleva a cabo en el centro de tratamiento del ébola dentro del Centro Médico Evangélico de Bunia, en la provincia de Ituri, en el este de Congo, y el inicio este jueves estuvo marcada por la urgencia de combatir el brote que sigue en aumento.
El virus que causa este brote, llamado Bundibugyo por una pequeña población en Uganda, es menos común que otros que provocan la enfermedad del ébola y no existen tratamientos ni vacunas específicos contra él. Hasta el momento, se ha diagnosticado a más de mil 500 personas con la enfermedad y 492 han muerto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el mismo jueves que se había inscrito al primer participante en el estudio, el cual evalúa si el antiviral remdesivir, el tratamiento experimental con anticuerpos MBP134 o una combinación de ambos pueden mejorar la supervivencia entre los pacientes infectados con el virus de Bundibugyo.
Se documentará la tasa supervivencia durante 28 días después de iniciar el tratamiento, según el asesor de investigación de la OMS, el doctor Vasee Moorthy.
El ensayo, respaldado por la OMS, es una colaboración entre el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de Congo, la Universidad de Oxford en Reino Unido, el Instituto de Medicina Tropical de Amberes y otros grupos internacionales de salud.
La investigación actual se centra en pacientes con ébola confirmado que reciben tratamiento dentro de centros especializados, indicó el profesor Yap Boum, jefe de respuesta de emergencia de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África.
Añadió que una segunda fase del ensayo incluirá a trabajadores de salud, contactos cercanos y otras personas con alto riesgo de infección.
El profesor Placide Mbala, coordinador de las actividades de laboratorio para el brote actual, señaló que la investigación podría continuar entre tres y seis meses, dependiendo de la rapidez con que evolucione el brote.
El ensayo ofrece esperanza en una zona de contagios
Para muchos residentes de Bunia, el inicio del ensayo clínico ofrece una rara fuente de aliento tras semanas de miedo creciente.
Audrey Tengetenge, residente de Bunia, comentó que los ensayos representan una «luz al final del túnel».
«Espero que todo avance muy rápido para que podamos encontrar alivio«, añadió. «No queremos nada más que el fin de esta enfermedad tan peligrosa, que sigue trayéndonos dolor».
Gladys Munguro, quien sobrevivió al ébola y fue dada de alta de un centro de tratamiento de la enfermedad hace dos semanas, contó que vio morir a otros pacientes mientras recibía atención. Ya recuperada, Munguro dijo que espera que los nuevos tratamientos que se están probando mejoren las probabilidades de supervivencia de los pacientes y ayuden a controlar el brote.
«Esta fase experimental es necesaria para nosotros», dijo Munguro dijo a The Associated Press. «Me ofreceré como voluntaria en cuanto comience la siguiente fase de los ensayos para personas de alto riesgo».
Pero los investigadores tendrán que superar focos de profunda desconfianza en la comunidad.
Nelson Dhebi, comerciante en Bunia, afirmó que, aunque apoya la investigación científica y espera un resultado positivo, le preocupa que los tratamientos puedan causar muertes y considera que otras personas deberían formar parte de los ensayos.
«La investigación debería realizarse ante todo en nuestros representantes electos, ya que son quienes nos representan», sostuvo.
POR STAFF/LATIN US