Ciudadanos contrastan la meta millonaria del impuesto predial con las fallas en los servicios básicos
Por: María Rodríguez
La Prensa
NUEVA ROSITA, COAHUILA. – Mientras el alcalde de San Juan de Sabinas, Óscar Ríos Ramírez, celebra que el municipio mantiene como meta recaudar 20 millones de pesos por concepto del impuesto predial durante el ejercicio fiscal 2026, una parte de la ciudadanía cuestiona si esa ambición financiera corresponde a la realidad que viven diariamente las familias del municipio.
De acuerdo con la información difundida por la administración municipal, hasta la fecha se han recaudado más de 13 millones 500 mil pesos y existe confianza en superar los 16 millones obtenidos en 2025, con la expectativa de alcanzar los 20 millones antes de concluir el ejercicio fiscal. El alcalde sostiene que estos recursos serán destinados a obras de infraestructura, mejoramiento de servicios públicos y acciones en beneficio de la población.
Sin embargo, el discurso oficial contrasta con el creciente malestar ciudadano. En redes sociales son constantes las publicaciones de vecinos que denuncian problemas relacionados con el drenaje, la acumulación de basura y la percepción de deficiencias en materia de seguridad pública. Para muchos habitantes, estos servicios representan necesidades básicas que deberían mostrar resultados visibles antes de que el gobierno municipal presuma nuevas metas de recaudación.
La crítica social gira en torno a una pregunta sencilla: ¿por qué pedir más recursos a los contribuyentes cuando persisten problemas que afectan la calidad de vida de la población? Quienes cumplen puntualmente con el impuesto predial esperan que ese esfuerzo económico se traduzca en calles limpias, sistemas de drenaje funcionales, mayor seguridad y servicios públicos eficientes.
Particularmente en materia de seguridad pública, diversos ciudadanos han expresado en redes sociales su inconformidad al considerar que las acciones de tránsito y vigilancia parecen enfocarse más en la aplicación de multas y la recaudación que en la prevención del delito y la protección de las familias. Se trata de una percepción ciudadana que ha alimentado el debate público sobre las prioridades del gobierno municipal.
El reto para la administración de Óscar Ríos Ramírez no consiste únicamente en alcanzar una cifra histórica de ingresos por impuesto predial. El verdadero desafío será convencer a la población de que cada peso recaudado se refleja en obras, servicios y resultados tangibles.
Porque la confianza de los contribuyentes no se construye con anuncios de metas financieras, sino con un municipio que funcione. Si el drenaje continúa colapsando, la basura sigue acumulándose y la ciudadanía mantiene una percepción negativa de los servicios de seguridad, difícilmente un récord de recaudación podrá presentarse como un éxito político.
En tiempos donde la ciudadanía exige gobiernos más eficientes y transparentes, la prioridad debería ser recuperar la confianza mediante resultados concretos. Antes que presumir millones en las arcas municipales, la administración tiene el compromiso de demostrar, con hechos, que esos recursos realmente regresan a la población convertidos en mejores servicios públicos y una mejor calidad de vida.