Las autoridades convocaron a una nueva audiencia para el 10 de septiembre, donde será fijada la fecha definitiva del juicio contra los hermanos Treviño Morales
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ por sus siglas en inglés) descartó cualquier acuerdo de culpabilidad con Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, exlíderes del cártel de Los Zetas apodados Z-40 y Z-42, y confirmó que los llevará a juicio por cargos de crimen organizado, tráfico de drogas, posesión de armas y lavado de dinero durante la audiencia contra los presuntos criminales realizada este 10 de julio en la Corte de Distrito de Washington D.C.
Según reportes de medios nacionales como según N+ y Milenio, la fiscalía -el DOJ- solicitó al juez que las preparaciones del proceso comenzaran en diciembre de 2026 —con entrega de mociones— para que en enero de 2028 se presentara la evidencia y se convocara a testigos colaboradores.
El juez Trevor McFadden propuso septiembre de 2028 como fecha de inicio del juicio. En la comparecencia de este día, los hermanos Treviño Morales se declararon no culpablesde todos los cargos que el Departamento de Justicia presentó en su contra, informó N+.
Los Zetas surgieron como el brazo armado del Cártel del Golfo (CGD), integrado en su origen por desertores del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFES) del Ejército mexicano. Su entrenamiento militar de élite los convirtió en una de las células de sicarios más letales del país, antes de que en 2010 se separaran del CDG para operar como organización independiente
Defensa pide más tiempo: hay casi 5 millones de archivos y 1.5 millones de grabaciones
De acuerdo con información revelada por el periodista Ángel Hernández, quien asistió a las audiencias federales en EEUU, los abogados de los Treviño Morales argumentaron que el plazo propuesto por el juez era inviable.
Según los reportes, señalaron que la evidencia suma casi 5 millones de archivos, de los cuales 1.5 millones son grabaciones, con varias divisiones de la DEA involucradas en la investigación.
Pidieron extender el inicio del juicio al menos hasta 2029.El juez McFadden habría respondido a la solicitud que no esperaría a que la defensa terminara de revisar toda la evidencia.
Las autoridades judiciales de EEUU convocaron a una nueva audiencia para el 10 de septiembre de 2026 y advirtieron que para entonces fijaría una fecha definitiva para el gran juicio contra los líderes de Los Zetas.
El juez también negó una moción de los hermanos para llevar ante una corte de apelaciones su queja por estar en confinamiento solitario en prisiones separadas, condición que, según la defensa, ha dificultado la preparación del caso, informó Milenio.
La caída de los hermanos Treviño Morales
Según información recopilada por InSight Crime, Miguel Ángel Treviño Morales, alias Z-40, asumió el liderazgo de Los Zetas en octubre de 2012, tras la muerte de Heriberto Lazcano, alias alias “Z-3″ en un enfrentamiento con fuerzas de seguridad mexicanas en Coahuila.
Su control duró menos de un año: el 15 de julio de 2013, elementos de la Secretaría de Marina lo interceptaron en un camino de terracería en Anáhuac, a 27 kilómetros al suroeste de Nuevo Laredo. El operativo duró siete minutos y no hubo un solo disparo.
Al momento de su detención, el Z-40 llevaba 2 millones de dólares, ocho armas largas y 500 cartuchos. Su captura fue considerada el golpe más importante contra el crimen organizado desde el inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto.
La investigación para atrapar a su hermano Omar, alias “Z-42″,habría comenzado ese mismo día.
Las autoridades rastrearon al operador financiero de Los Zetas, Carlos Arturo Jiménez Encinas, y el 4 de marzo de 2015 dieron el golpe: el “Z-42″ fue detenido en una residencia de la colonia Fuentes del Valle, en San Pedro Garza García, Nuevo León, en un operativo conjunto de la Policía Federal y la Secretaría de la Defensa Nacional, también sin disparos.
Pese a estar recluidos en penales de máxima seguridad, ambos habrían seguido supervisando las operaciones del Cártel del Noreste —sucesor de Los Zetas— en Nuevo Laredo. Fueron entregados a Estados Unidos en febrero de 2025.
El traslado que México justificó como asunto de seguridad nacional
El gobierno mexicano entregó a los hermanos Treviño Morales a Estados Unidos el 27 de febrero de 2025 sin seguir el proceso formal de extradición. El argumento del Gabinete de Seguridad fue que ambos, aun recluidos, continuaban dirigiendo actividades ilícitas desde prisión. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reveló que los hermanos habrían sido responsables del asesinato de 17 custodios penitenciarios federales durante su encierro.
Formaron parte de un paquete de 29 narcotraficantes trasladados a Estados Unidos en esa fecha. El “Z-40″ había interpuesto recursos legales para frenar su salida del país en 79 ocasiones; el “Z-42″, en 54, de acuerdo con reportes previos de Infobae México.
La legalidad de esos traslados fue cuestionada meses después. En junio de 2026, el abogado Marco Antonio Avilés Huerta presentó ante la Secretaría de Relaciones Exteriores una solicitud de asistencia consular en nombre de 13 de los 92 narcotraficantes expulsados entre 2025 y 2026, entre ellos seis presuntos operadores de Los Zetas, para que fueran repatriados y juzgados en México. El litigante argumentó que las expulsiones se realizaron al margen de los tratados internacionales y de la Convención Americana de Derechos Humanos, y advirtió que de no obtener respuesta escalaría el caso ante la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos.
Formaron parte de un paquete de 29 narcotraficantes trasladados a Estados Unidos en esa fecha. El “Z-40″ había interpuesto recursos legales para frenar su salida del país en 79 ocasiones; el “Z-42″, en 54, de acuerdo con reportes previos de Infobae México.
La legalidad de esos traslados fue cuestionada meses después. En junio de 2026, el abogado Marco Antonio Avilés Huerta presentó ante la Secretaría de Relaciones Exteriores una solicitud de asistencia consular en nombre de 13 de los 92 narcotraficantes expulsados entre 2025 y 2026, entre ellos seis presuntos operadores de Los Zetas, para que fueran repatriados y juzgados en México. El litigante argumentó que las expulsiones se realizaron al margen de los tratados internacionales y de la Convención Americana de Derechos Humanos, y advirtió que de no obtener respuesta escalaría el caso ante la Comisión y la Corte Interamericanas de Derechos Humanos.
Información de Infobae