Tutores de la colonia Infonavit bloquearon los accesos del plantel «Gabilondo Soler» por presuntos abusos contra alumnos
Karla Cortez/ La Prensa
SABINAS, COAHUILA. — A unos días de que concluya formalmente el ciclo escolar, padres de familia del Jardín de Niños “Gabilondo Soler” —conocido popularmente como “Cri-Cri”—, ubicado en la colonia Infonavit de esta ciudad, se manifestaron la mañana de este lunes y tomaron de forma indefinida las instalaciones del plantel para exigir la destitución inmediata de una maestra.
Los quejosos solicitaron la intervención urgente de las autoridades educativas de la Secretaría de Educación, tras señalar a la profesora por presuntos malos tratos hacia los alumnos de nivel preescolar y por aplicar correctivos considerados estrictamente antipedagógicos. Indicaron que varios menores han manifestado afectaciones físicas y psicológicas, situación que detonó la inconformidad colectiva. Incluso, algunos tutores afirmaron que diversas familias optaron por dar de baja a sus hijos y cambiarlos de institución ante el temor de que continuaran los presuntos agravios.
María José Ramírez Martínez, una de las madres de familia inconformes, denunció públicamente los castigos que presuntamente aplica la maestra señalada, de nombre Claudia, en agravio de los estudiantes.
«La forma de castigarlos consiste en ponerlos de pie como soldaditos, estáticos y viendo directamente hacia la pared por lapsos prolongados. Cuando mi hijo me explicó la situación y le vi el miedo en los ojos, las cosas cambiaron; eso te enciende por dentro y te impulsa a alzar la voz para defender a tu niño», expresó molesta la madre de familia.
Ramírez Martínez indicó que, al exponer la situación ante la dirección del plantel, la directora de la escuela le argumentó que la técnica implementada por la docente era un «castigo aceptable». Debido a esta postura, la madre de familia exigió de manera pública que se den a conocer los lineamientos oficiales de la Secretaría de Educación para determinar qué tipo de conductas son tolerables dentro de las aulas.
Los manifestantes señalaron que en repetidas ocasiones intentaron entablar un diálogo constructivo con la maestra Claudia para abordar las quejas, pero la docente se negó a dar explicaciones.
«Pedimos que la docente se acerque para trabajar en conjunto; sabemos que a la maestra le toca la instrucción académica y a mí como madre me corresponden los correctivos en el hogar, pero si se rompe la comunicación es imposible avanzar», argumentó.
Finalmente, los padres de familia aseguraron que el descontento es generalizado en el plantel, pues madres con hijos en primero, segundo y tercer grado han manifestado su rotundo rechazo a que sus niños sean asignados al grupo de la docente señalada para el próximo periodo escolar debido a los testimonios recabados.