El neozelandés falleció el pasado lunes en Sydney rodeado de sus cercanos; en su carrera se encuentran decenas de participaciones en producciones como «El Piano», «La nave del terror», «La última profecía» y “Plenty”
AP.- El actor neozelandés Sam Neill, conocido por protagonizar la película de dinosaurios “Jurassic Park” («Parque Jurásico») y “The Piano” (“El Piano”), ha muerto a los 78 años de edad.
Sam Neill reveló en 2023 que le habían diagnosticado un linfoma de células T angioinmunoblástico, un tipo raro de linfoma no Hodgkin. El actor murió el lunes en Sydney, según un comunicado publicado en la página de redes sociales del actor.
Su muerte en Sydney fue “repentina e inesperada”, según el comunicado, que añadió que “seguía libre de cáncer” cuando murió. No se precisó una causa de muerte en específico.
“Sam estaba rodeado de su familia y falleció con la dignidad que ha caracterizado toda su vida”, escribió su familia.
El protagonista de «Jurassic Park» fue uno de los numerosos actores y directores que alcanzaron la fama internacional tras la explosión del cine australiano que comenzó a finales de la década de 1970, una lista que incluye a Paul Hogan, Mel Gibson, Geoffrey Rush, Russell Crowe, Jane Campion, Peter Weir y Gillian Armstrong.
Tenía un amplio registro, que le llevó a actuar junto a Helena Bonham Carter en la comedia de Alan Ayckbourn “The Revengers Comedies’” («El juego de la venganza»), pasando por cortarle el dedo a Hunter en “The Piano”, hasta sacarse los ojos en la película de terror de ciencia ficción “Event Horizon” («La nave del terror»).
En “Omen III: The Final Conflict” («La última profecía»), interpretó a Damien el Anticristo y también interpretó al cardenal Thomas Wolsey en “The Tudors” («Los Tudor»).
El actor llamó por primera vez la atención del público internacional en la película de 1979 de Armstrong “My Brilliant Career” («Mi brillante carrera»), que también presentó a Judy Davis. Más tarde apareció en “Dead Calm” («Terror a bordo») de Phillip Noyce, un elegante thriller ambientado en el mar y coprotagonizado por la entonces relativamente desconocida actriz: Nicole Kidman.
Sam Neill coprotagonizó dos veces con Meryl Streep, en “Plenty” del director australiano Fred Schepisi y —de nuevo para Schepisi— en “A Cry in the Dark” («Un llanto en la oscuridad»), una película sobre las sensacionalistas consecuencias de que un dingo matara a un bebé en el interior de Australia.
Obtuvo una nominación al Emmy por su actuación en el papel principal de la miniserie de 1998 “Merlin” y otra como narrador de “Wild New Zealand” de 2017.
Pero quizá alcanzó su mayor nivel de fama en “Jurassic Park” al interpretar al paleontólogo Alan Grant, a quien convocan a una isla frente a Costa Rica donde se ha construido un parque temático para albergar manadas de dinosaurios clonados. Coprotagonizó junto a Laura Dern, Jeff Goldblum y Richard Attenborough.
Su personaje era reflexivo y razonable, un científico que advirtió al creador del parque temático antes del caos: “Los dinosaurios y el hombre, dos especies separadas por 65 millones de años de evolución, de repente han sido arrojadas de nuevo a la mezcla juntas. ¿Cómo podemos tener la más mínima idea de qué esperar?”.
Alan Grant sobrevivió a los aterradores acontecimientos cuando las criaturas escapan, pero no regresó para “The Lost World: Jurassic Park II” en 1997. Volvió para el tercer episodio en 2001 y “Jurassic World: Dominion” en 2022.
“Probablemente sea un poco tarde para aprender estas cosas”, dijo al Daily News de Nueva York en 2001, “pero por fin siento que he descubierto cómo ser un héroe de acción. Estoy más contento con ‘Grant’ esta vez. Es duro y curtido, pero parece que sabe lo que está haciendo”.
Nacido en 1947 en Irlanda del Norte, Sam Neill emigró a Nueva Zelanda a los 7 años de edad. Su familia se estableció en Dunedin, en la Isla Sur, y fue enviado a un internado en Christchurch. Después de la universidad, asumió el papel principal en “Sleeping Dogs” en 1977, el primer largometraje realizado en Nueva Zelanda en más de una década.
Otros papeles cinematográficos de Neill incluyeron interpretar a un oficial de submarino soviético que memorablemente sueña con un hogar en Montana en “The Hunt for Red October” («La caza del Octubre Rojo») y a un investigador en “In the Mouth of Madness” («En la boca del miedo») del director John Carpenter.
En televisión, Neill interpretó al maligno Chester Campbell en la serie de TV “Peaky Blinders” y a Thomas Jefferson en la miniserie de cuatro horas de CBS “Sally Hemings: An American Tragedy”. En Apple TV+, participó en “Invasion”, interpretando al sheriff de Oklahoma John Bell Tyson, un hombre al final de su carrera que busca su propósito. En 2024 protagonizó junto a Annette Bening la serie de Peacock “Apples Never Fall” («Un revés inesperado»).
Neill también era viticultor y, bajo su marca Two Paddocks, produjo vinos pinot noir y riesling de su bodega en la región de Central Otago, en la isla Sur de Nueva Zelanda.
En redes sociales, a menudo publicaba imágenes de los animales de su granja, muchos de ellos nombrados cariñosamente en honor a celebridades y amigos, como la gallina Laura Dern, el pato Kylie Minogue y la vaca Helena Bonham Carter.
Sus memorias “Did I Ever Tell You This?” se publicaron en marzo de 2023 y recibió el título de caballero en reconocimiento a su “destacada contribución al cine”, un título aprobado por la difunta reina Isabel II.
“No puedo fingir que el último año no haya tenido sus momentos oscuros”, dijo Neill a The Guardian en 2023, refiriéndose a su diagnóstico y tratamiento de cáncer. “Pero esos momentos oscuros hacen que la luz se destaque con nitidez, ¿sabes?, y me han hecho estar agradecido por cada día y enormemente agradecido por todos mis amigos”.
Le sobreviven cuatro hijos y ocho nietos.
Por Latinus