Tras completar el proceso de convivencia y vinculación, ocho niñas y niños dejaron el resguardo institucional para iniciar una nueva etapa junto a sus familias adoptivas.
Por Iván Villarreal
La Prensa
Monclova, Coahuila
Ocho niñas y niños que permanecían bajo resguardo del sistema de protección en la Región Centro iniciarán una nueva etapa de sus vidas al integrarse de manera definitiva a sus familias adoptivas, tras concluir satisfactoriamente el proceso de convivencia y vinculación supervisado por la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF).
La subprocuradora regional, Martha Lucía Herrera Ramírez, informó que los menores ya habían sido asignados previamente por el Consejo de Adopciones y, durante casi dos meses, participaron en convivencias tanto al interior del Centro de Asistencia Social como fuera de él, con el objetivo de fortalecer el vínculo afectivo con quienes serán sus padres adoptivos.
Explicó que este periodo permitió a psicólogos y al equipo multidisciplinario evaluar la integración de los menores con sus nuevas familias, confirmando la existencia de confianza, cercanía y estabilidad emocional antes de autorizar su salida definitiva del centro asistencial.
La funcionaria destacó que la adopción representa la etapa final de un proceso legal y de protección que comienza cuando se detectan vulneraciones graves a los derechos de niñas, niños y adolescentes. Posteriormente, dependiendo de cada caso, se desarrollan procedimientos como la pérdida de la patria potestad, el consentimiento para la adopción o la certificación por abandono, buscando siempre definir su situación jurídica y garantizarles el derecho a vivir en familia.
“El proceso no es exitoso si un niño permanece toda su vida en un centro de asistencia social. El verdadero objetivo es restituirle su derecho a crecer en un entorno familiar sano, seguro y lleno de afecto”, señaló.
Herrera Ramírez subrayó que los avances en materia de adopción reflejan el trabajo coordinado entre el Gobierno de Coahuila, el DIF Estatal, la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia, encabezada por Teresa Araiza, así como de los equipos multidisciplinarios que acompañan a los menores durante todo el proceso.
Resaltó que, mientras durante todo el año pasado siete menores lograron integrarse a una familia mediante adopción en la Región Centro, con estos nuevos casos la cifra asciende ya a 12 niñas y niños restituidos a un hogar en lo que va del presente año.
Otro aspecto que calificó como alentador es que, en esta ocasión, varias familias decidieron abrir sus puertas a grupos de hermanos y a menores de entre tres y 12 años de edad, incluidos niños mayores de 10 años, lo que representa un cambio importante en la cultura de la adopción.
La subprocuradora reconoció que este compromiso demuestra que cada vez más familias comprenden que adoptar significa brindar amor y estabilidad, sin importar la edad de los menores o el tamaño de la familia que se forma.
“Estas familias no solo les abren la puerta de su casa, sino también de su corazón. Es una oportunidad para transformar la vida de estos niños, pero también la de quienes deciden recibirlos como hijos”, concluyó.