Un sacerdote y 10 jóvenes viajaba desde Ciudad Acuña sobreviven tras dar varias volteretas en la unidad a la altura del kilómetro 33 en la carretera federal 57
Por: María Rodríguez
La Prensa
HERMANAS, COAHUILA. – Lo que debía ser un camino de esperanza rumbo a un retiro espiritual estuvo a punto de convertirse en una tragedia. Un sacerdote y diez jóvenes que viajaban desde Ciudad Acuña sobrevivieron a una aparatosa volcadura registrada sobre la carretera federal 57, en un accidente que movilizó a corporaciones de auxilio y dejó escenas de angustia entre los presentes.
El percance ocurrió a la altura del kilómetro 33, cerca de Estación Hermanas, cuando la camioneta tipo combi en la que se trasladaban salió del camino por causas que aún son investigadas. La unidad dio varias volteretas antes de terminar completamente volcada, con las llantas apuntando al cielo.
En medio del impacto y la incertidumbre, llegó la noticia que alivió a familiares y amigos: todos los ocupantes lograron sobrevivir. Con el apoyo de los cuerpos de rescate, el sacerdote y los jóvenes fueron auxiliados y puestos a salvo.
El grupo tenía como destino la Diócesis de Saltillo, donde participaría en un encuentro religioso. El viaje, planeado como una experiencia de reflexión y convivencia, quedó marcado por momentos de tensión que, afortunadamente, no terminaron en una pérdida humana.
Paramédicos del SAMU, elementos de Bomberos y personal de Protección Civil brindaron atención prehospitalaria a los lesionados. Algunos fueron trasladados a un hospital de Monclova para una valoración médica, aunque las autoridades informaron que las lesiones sufridas fueron de consideración menor.
Mientras tanto, elementos de la Guardia Nacional División Caminos y de la Policía Municipal acordonaron la zona y realizaron las diligencias correspondientes para establecer las causas del accidente y coordinar el retiro de la unidad siniestrada.
El susto quedó grabado en la memoria de quienes viajaban con la ilusión de fortalecer su fe. Este episodio terminó recordándoles, y también a sus familias, lo frágil que puede ser un instante y el enorme valor de regresar con vida a casa.