Familias abarrotan el Paseo del Río para ver la histórica creciente y el paso de las boyas
PIEDRAS NEGRAS, COAH. – El imponente despertar del río Bravo y un inusual desfile de esferas naranjas sobre el agua han volcado a la ciudadanía a las calles. Tras meses de lucir niveles críticamente bajos, el cauce internacional recuperó su fuerza debido a las intensas lluvias registradas en el norte de Coahuila y el sur de Texas, convirtiéndose en el principal atractivo de la frontera.
Desde la noche del jueves, el rumor de la gran creciente corrió como pólvora. Ni el cierre preventivo de los accesos principales impidió que las familias nigropetenses buscaran los puntos más altos del Paseo del Río para atestiguar la fuerza de la naturaleza y capturar el momento en video.
Para los habitantes locales, ver el río en su máxima extensión es un acontecimiento que no se puede dejar pasar. Las inmediaciones de la Monumental Asta Bandera, justo frente al Shelby Park en el lado texano, se convirtieron en un mirador improvisado donde el flujo de personas fue incesante durante todo el viernes.
«Venimos a tomarnos fotos y videos; es impresionante ver cómo creció el espejo de agua de la mañana a la noche», comentó Ismael de los Reyes, vecino de la colonia Ampliación Río Bravo, quien acudió acompañado de su esposa.
Por su parte, Esmeralda, residente de la colonia Mundo Nuevo, coincidió en que la velocidad del agua y el tránsito de cientos de boyas marítimas color naranja —arrastradas río abajo— crearon un espectáculo visual pocas veces visto en la región.
Aunque el ambiente ha sido de asombro y curiosidad, las autoridades estatales y municipales mantienen la guardia arriba. Se proyectaba que el nivel máximo del caudal golpeara la zona entre las 5:00 y 6:00 de la tarde de este viernes, debido a los constantes escurrimientos meteorológicos que continúan afectando la cuenca.
Ante esta situación, Protección Civil reiteró el llamado a la población a contemplar este fenómeno únicamente desde las zonas altas y permitidas, confirmando que el acceso a la pista peatonal y a la parte baja del Paseo del Río permanecerá estrictamente clausurado de manera indefinida para evitar tragedias, recordando que la fuerza del río Bravo no debe subestimarse.