El terremoto de magnitud 7.1 ocasionó derrumbes en distintas ubicaciones, incluyendo el centro comercial Aeon Mall, donde el segundo piso colapsó tras una explosión de gas que dejó a trabajadores atrapados bajo los escombros

AP.— Las autoridades japonesas dieron por concluida el sábado una enorme operación de búsqueda y rescate, que se prolongó durante varios días, en un centro comercial derrumbado en el suroeste de Japón, tras un potente sismo que dejó 34 muertos a principios de esta semana.

El terremoto de magnitud 7.1 sacudió la prefectura de Kumamoto, en la principal isla meridional de Japón, Kyushu, el martes. El Aeon Mall, en la localidad de Kashima, fue uno de los lugares más afectados, después que una explosión posterior al sismo provocara el derrumbe de las paredes y de un piso.

La explosión, que la empresa indicó que cree que se debió a una fuga de gas, ocurrió luego que unos 3 mil compradores fueran evacuados a un estacionamiento tras el sismo, pero algunos empleados permanecieron dentro. Se desplomó el segundo piso del centro comercial.

Los rescatistas sacaron a cinco personas de entre los escombros del centro comercial y recuperaron los cuerpos de otras siete durante los últimos cinco días. Las autoridades informaron el sábado que se había localizado a todas las personas reportadas como desaparecidas y dieron por terminada la operación en el centro comercial.

Se desconoce el número total de desaparecidos en la prefectura afectada, y las labores de búsqueda continuaron, con miles de efectivos de las Fuerzas de Autodefensa, policías, rescatistas y perros rastreadores desplegados.

Durante una reunión del grupo de trabajo del gobierno, la primera ministra Sanae Takaichi instó el sábado al personal de rescate a no dejar a nadie atrás.

En otro sitio gravemente afectado en la prefectura de Kumamoto, una chimenea se derrumbó en la fábrica de Nippon Paper Industries en la ciudad de Yatsushiro, atrapando a 11 empleados. Desde entonces se ha confirmado la muerte de nueve y dos fueron rescatados, señalaron las autoridades.

El terremoto ha dejado 103 personas heridas en Kumamoto, indicaron las autoridades, y se investigan dos casos adicionales, además de las muertes reportadas, para determinar si están relacionados con el sismo.

El principal desafío de la prefectura es la falta de agua potable, que afecta a casi 70 mil viviendas, y la escasez de combustible, en medio de una ola de calor, lo que aviva los temores de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas. La Agencia Meteorológica de Japón informó que las temperaturas alcanzaron un nivel de “calor extremo” de 36.6 grados Celsius en la ciudad de Kumamoto el sábado.

Más de 9 mil personas permanecen en refugios abarrotados, como centros comunitarios adaptados, gimnasios escolares y aulas. Muchas otras durmieron en autos estacionados en aparcamientos de ayuntamientos y parques, o fuera de sus casas, para tener privacidad.

Desde hace tiempo, expertos han criticado las condiciones de hacinamiento en los refugios de emergencia en Japón, al sostener que la falta de saneamiento y de privacidad genera estrés adicional e incrementa el riesgo de problemas de salud para las personas afectadas por desastres.

Se estaban entregando agua, alimentos y otros artículos de primera necesidad, incluidos baños portátiles, así como aires acondicionados y separadores, para mejorar las condiciones en los centros de evacuación, dijo Takaichi el sábado.

“El gobierno está decidido a hacer todo lo que podamos”, sostuvo.

La prefectura indicó que había recibido más de mil 500 reportes de pérdida de electricidad hasta el sábado, pero la compañía eléctrica local que presta servicio en Kyushu aclaró que no tiene reportes de cortes.

Más de 180 viviendas quedaron destruidas, informaron las autoridades, y casi 3 mil 500 edificios resultaron dañados —casi el doble de la cifra reportada el viernes—, con 20 de ellos gravemente afectados, según las evaluaciones de la prefectura de Kumamoto.

Publicado por Lizz Morales