TRIUNFAN JÓVENES DE MONCLOVA EN TIRO CON ARCO

Los adolescentes compaginan sus estudios con intensas sus estudios con intensas jornadas de entrenamiento y una creciente experiencia jornadas de entrenamiento y una creciente experiencia competitiva; apoyo familiar y disciplina escolar han sido competitiva; apoyo familiar y disciplina escolar han sido clave en la conquista de los títulos en Infantil y Sub-15 clave en la conquista de los títulos en Infantil y Sub 15

Por Iván Villarreal

La Prensa

Dos jóvenes monclovenses se han convertido en ejemplo de disciplina, constancia y pasión. Mateo Villarreal Zertuche se coronó campeón nacional de tiro con arco en la categoría Infantil “Nuevos Valores 2026”, mientras que Arturo Barrera Rodríguez se colgó la medalla de oro en la modalidad compuesto Sub 15 individual varonil. Ambos, con apenas unos años de trayectoria seria, ya representan el futuro del deporte en Coahuila.

Con apenas 12 años, Mateo, originario de la colonia Guadalupe y estudiante del Panamerican School, descubrió el tiro con arco casi por casualidad. “Una vez estábamos en el zoológico y había algo de tiro con arco y me llamó la atención. Desde ahí le dije a mi papá que quería entrenar”, recuerda. Empezó en un club a los siete años y a los once se integró al equipo actual. Lo que más le atrajo fueron “los tipos de movimientos, el arco, todo eso”.

Con 14 años, Arturo, quien vive en la calle Altos Ibarra en la Zona Centro de Monclova y estudia en el Colegio María Montessori, llegó por una vía distinta: la herencia familiar. “Yo empecé a los diez en el club Catujano. Entré porque mi papá tiraba con arco desde antes. Me gustó porque veía cómo los grandes tiraban”, cuenta. Su padre fue la inspiración directa.

LA PASIÓN POR COMPETIR Y EL PRECIO DE LA CONSTANCIA

Ambos coinciden en lo que más disfrutan de la disciplina: tirar y competir. “Me gustó la sensación de competir con gente grande, menos, y ganar, perder, también me gustó eso”, dice Mateo. Arturo agrega que “el tipo de perder se aprende y todo eso me gustó”.

Llegar a nivel nacional no ha sido sencillo. Mateo entrena alrededor de tres horas diarias y aumenta el volumen antes de las competencias. Arturo, por su parte, comenzó con dos horas y ahora dedica tres. El mayor obstáculo ha sido el mismo para los dos: combinar la escuela con el arco. “Salía de la escuela y venía a entrenar… tengo que hacer el doble esfuerzo para la escuela”, explica Arturo. Mateo resume la dificultad en una frase: “Todo lo que tienes que hacer por venir a entrenar para mejorar”.

Experiencia y resultados

Arturo ya acumula un currículum notable. Ha competido en Guadalajara, San Luis Potosí, Aguascalientes y Tlaxcala. Internacionalmente ha viajado a Las Vegas, Estados Unidos, y a Bogotá, Colombia, donde obtuvo el primer lugar en el Campeonato Panamericano. “En Colombia me fue muy bien… en primer lugar”, recuerda con orgullo. En Las Vegas, cuando apenas iniciaba, los resultados no fueron tan buenos, pero eso formó parte de su crecimiento.

Mateo, aunque aún no ha salido del país, ya tiene experiencia en torneos nacionales: Guadalajara, San Luis, Aguascalientes y Tlaxcala. Ambos coinciden en que ver los frutos del trabajo “se siente muy bien”. El tiro con arco, además, les ha dejado lecciones de vida: control de emociones, enfoque y manejo de la presión. “El arco nos ayuda… a controlarnos… aprender a controlar las emociones… enfocarnos”, asegura Arturo.

DEDICATORIAS Y SUEÑOS

Para Mateo, este campeonato nacional es su primera gran distinción. “Significó todo el trabajo que hice… para llegar hasta ahí”. Se lo dedica a sus papás, a su hermano y a su familia, “porque son los que me han ayudado con todo lo que necesito”. Su objetivo inmediato es seguir entrenando “para lograr cosas más grandes” y seguir subiendo de categoría.

Arturo dedica su oro a sus papás, a su familia y a sus entrenadores. “A mi familia porque siempre me ha ayudado, me ha podido llevar a todos los torneos. A mis profes porque ellos fueron los que me entrenaron”. Se visualiza como arquero profesional y, al mismo tiempo, estudiando ingeniería o arquitectura, combinando ambas pasiones.

Con estos resultados, Mateo Villarreal Zertuche y Arturo Barrera Rodríguez no solo suman medallas para Monclova: demuestran que con disciplina, apoyo familiar y constancia es posible soñar en grande desde Coahuila. El tiro con arco monclovense tiene, sin duda, un presente brillante y un futuro prometedor.

Publicado por Iris Camila Beltran